El crecimiento económico de la Argentina como consecuencia del auge en el sector agroindustrial es el principal motivo por el cual la demanda laboral de ingenieros agrónomos crece en forma sostenida en los últimos años. La situación ha hecho que la mirada de los jóvenes apunte cada vez más hacia las carreras relacionadas con las Ciencias Agrarias.
Así, mientras en la década del ?90 sólo egresaban entre 30 y 45 alumnos por ciclo lectivo, desde hace cinco años el número supera los 100 estudiantes. De hecho, ya están abiertas las inscripciones para ingresar a las carreras que se dictan en la facultad ubicada en Luján de Cuyo.
"Para dar un ejemplo de la demanda que tienen los profesionales, una importante empresa vitivinícola de Mendoza hace diez años tenía 2 ingenieros y ahora cuenta con 40", sostuvo José Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la (UNCuyo).
El otro escenario que colabora a la necesidad de contar con profesionales agrónomos es el salto que el país ha tenido a nivel tecnológico.
"Cada vez cuesta más levantar la cosecha porque no hay mano de obra. Esto obliga a incorporar tecnologías que requieren de la presencia de un profesional", agregó el decano, quien saludó a todos los ingenieros agrónomos por ser hoy su día.
En la provincia, los sectores que más solicitan a estos profesionales son el vitivinícola y el frutícola, en este caso por el auge del durazno industrial. En tanto que en el Sur, todo gira en torno al sostén de la economía del lugar: la ciruela desecada.
"También se ve a los ingenieros agrónomos en funciones relacionadas con la enología. Esto tiene que ver con que en la facultad se los prepara tanto para ser un asesor agrícola como para ocupar puestos gerenciales", precisó Rodríguez.
Se trata de un programa de investigación a largo plazo que llevan adelante varias unidades académicas. Proyecto inédito.
La Dictadura obligó, en 1976, a reemplazar el nombre del caudillo riojano por el del militar mendocino.