Dar el sí en el Caribe

Dar el sí frente a un chamán en las costas mexicanas, a bordo de un lujoso yate en Punta Cana o en las arenas de la Martinica es posible y agrega una onerosa promesa de eternidad a los votos nupciales.

domingo, 31 de agosto de 2008
Dar el sí en el Caribe

Con un inicio así, imposible no creer en el amor eterno.

Celina De la Iglesia - turismo@losandes.com.ar

Está claro que no es la snob Moria la única que puede casarse (o algo parecido) en una playa de aguas turquesas. Es que cualquier novia entusiasta y con ganas de experiencias inolvidables, puede hacer una investigación en la web y contratar su ceremonia de enlace en Anguila, en las Islas Vírgenes o en Barbuda, por nombrar algunas perlas caribeñas que ofrecen estos servicios para turistas.
 
Claro está que la billetera del padre de la novia, si se trata de una familia que se apega a las costumbres de larga data, debe ser abultada. No obstante si se curten ondas más modernas bien puede ser que el futuro matrimonio haga sus ahorros para casarse.

Compromisos, reafirmación de promesas matrimoniales o aniversarios en Martinica, Playa del Carmen, Belice o cualquier otro destino de inenarrables vistas al mar, también se incluyen en esta tendencia que hace un solo combo de festejo y primeras o segundas lunas de miel.

Como pueden leer, el mercado del turismo se diversifica más y más; una opción para cada cual parece ser la consigna de los astutos creadores de paquetes innovadores.

No busque un salón

Caribbean Wedding Association (Asociación Caribeña de Bodas) ha sido creada para asistir a los futuros cónyuges en la elección del destino del casamiento entre los sitios más románticos del orbe, que sin dudas están en el Caribe tropical.

Los organizadores de estos paquetes dejan en claro a los novios, que, por más que el entorno, el vestido y la comida sean perfectos, es posible que algunos seres queridos no puedan asistir a la celebración del matrimonio.
 
Un dato no menor, pero que es deses-timado por los que creen que para casarse hacen falta tan sólo dos. De igual manera existen una serie de recomendaciones para los que deseen tener invitados en su fiesta a la manera de tips. Planear con tiempo es fundamental.

Otro aspecto importante a tener en mente es chequear los requisitos del país escogido para contraer matrimonio. En el Caribe hay 34 y cada uno tiene sus particularidades.
 
No sería del todo grato que se cancelara el enlace por falta de un papel y que el viaje deviniera en unas simples vacaciones.

Casémonos vía México

Con un sin fin de opciones para los gustos más refinados y originales, Cancún en el Caribe mexicano es uno de los lugares para organizar un evento que los novios y sus invitados no olvidarán jamás.
 
Una ceremonia llena de magia y misticismo a la orilla del mar, o en los cenotes más espectaculares del mundo, sólo se puede hacer realidad en Cancún.

Las bodas Mayas con rituales ancestrales propios de la zona, se han convertido en un original atractivo para los e-namorados, quienes se juran amor eterno ante un chamán.

Otra alternativa es organizar el evento a bordo de una lujosa embarcación o en lugares como El Rey Polo Country Club, localizado en Puerto Morelos y famoso por las glamorosas bodas de las cuales ha sido recinto.

Los recién casados podrán recibir la bienvenida a su nueva vida con una ceremonia especial, en la que delfines les entregan coronas de flores y los llevan a dar un fantástico paseo, tan sólo por afán de ejemplificar.

Para convertir el sueño de los novios en realidad, el destino cuenta con los wedding planners más profesionales y especializados, con lo que se dejan a un lado las preocupaciones, pues ellos se hacen cargo de todo, desde los requerimientos legales, hasta las reservaciones de hotel y avión para los invitados.
 
Así es de destacar que Cancún y Puerto Morelos ponen a la mano todo lo que se necesita para tener una boda perfecta: jueces bilingües, sacerdotes de todas las religiones, una variada lista de los mejores grupos musicales, servicio de banquetes, floristas, fotógrafos, diseñadores de ropa y, lo más importante, instalaciones que pueden albergar cualquier número de invitados, desde 3 hasta 6.000.

La buena noticia para los futuros esposos es que se planea abrir a finales de este año una oficina de registro civil en la zona hotelera; se espera que los extranjeros sólo necesiten del pasaporte como requisito, facilitando así el trámite.

Para una idea de las características de los casamientos, suelen incluir camino decorado con conchas y estrellas de mar, ramo de novia con flores tropicales, torta de bodas, servicio personalizado de la coordinadora y champán.

Otras opciones más lujosas convocan con cena privada romántica a la luz de las velas en la playa para la pareja, cortesía nocturna con petit fours; hasta ofrecen testigos si hacen falta.

En el caso de optar por una ceremonia maya no faltan el arco natural de palmas, velas e incienso, corona floral para la pareja, frutas de estación para la ofrenda, música prehispánica y Xtabentun, bebida sagrada, imprescindible para el brindis.

En cuanto a los precios aproximados para un paquete de 6 pasajeros, desde U$S 1.200 a U$S 1.700. Vale aclarar que existen opciones que cuestan cerca de U$S 7.000 (hasta 20 invitados).

En algunos casos hay que abonar U$S 350 al ministro religioso y U$S 500 al juez de paz.

Sí, acepto (pero a bordo)

En Punta Cana, el panorama se completa con la posibilidad de contraer matrimonio a bordo de un yate con capacidad para 100 personas. La barcaza zarpa desde la playa Jellyfish para hacer un recorrido por Costa de Bávaro, pasando por los hoteles Meliá, Villas Bávaro y la cadena Barceló, hasta llegar a la famosa y exuberante Piscina Natural.

Esta última es una hermosa parada para disfrutar a plenitud de un paisaje inolvidable, con un mar tranquilo, poco profundo, sin olas, de agua cristalina, diversidad de palmeras y arena blanca. Es, sin dudas, un sitio perfecto para disfrutar de un buen baño y para degustar una langosta.

Además de los placeres anteriormente mencionados, los que se casan a bordo disponen de otros. A saber, una salida al atardecer es el preludio de la boda.

Para disfrutar de la fiesta la embarcación tiene un salón grande en el primer piso para poder bailar y en el segundo poltrones estilo chill out muy confortables.

Si de tarifas hablamos, el open bar de bebidas nacionales sale U$S 35 por persona. Ahora si es con picadera dominicana (canapés y frutas) sale U$S 45.

Para la cena son varios los menúes: uno es el sea food`s grill que consiste en una parrillada de langosta, pescado, camarones y calamares acompañada de ensalada fresca y tostones. De postre banana flambeada.
 
No hay que olvidar que además de los jugos y las gaseosas el ron blanco y el dorado dicen presente en el convite (U$S 65 por persona). El mínimo de invitados es 20 y el máximo 100.

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