Cada vez más personas aprovechan los renovados espacios que los medios ofrecen para denunciar, reclamar o informar hechos.
domingo, 31 de agosto de 2008
Hace quince días una retroexcavadora rompió accidentalmente un caño de gas en un barrio de Maipú y a los pocos minutos una chispa encendió el fuego provocando una gigantesca llamarada que se adueñó del paisaje barrial. Kevin Gómez (22), un estudiante de Diseño Industrial que vive en un barrio cercano vio el hecho y no dudó en buscar una cámara de fotos y captar el momento. Su instantánea, impactante y poderosa, fue la tapa de Los Andes al día siguiente.
Quizá esta acción no se repita todos los días con semejante repercusión, pero para los medios el oyente, el lector o el televidente es más que un espectador pasivo de la realidad que reflejan o, mejor dicho, interpretan. Hoy son los hacedores de muchos de los contenidos que se publican y que cada día conocen un poco más cómo funciona la dinámica mediática.
Pinta tu aldea
"Nunca había hecho algo así. Vi la llamarada y me pareció espectacular y saqué la cámara. Creo que si me hubiera podido acercar más hubiera salido mejor", cuenta Kevin Gómez, quien nunca pensó en su acción como algo mediático.
"Sin lugar a dudas si viera algo que vale la pena, le sacaría fotos para el diario. Es increíble ver cómo un trabajo mío sale publicado en un medio", agrega.
Su acción inusual no lo es para otros que sí aprovechan los espacios disponibles para poner imágenes y palabra a las cosas que piensan deben corregirse.
"La desidia municipal y estatal me sobrepasa. No entiendo cómo desde hace cinco meses hay basura que está en el mismo lugar. Creo que es algo sencillo de solucionar y no se hace", manifiesta Roberto Ibáñez, un arquitecto que por su trabajo sale a la calle y descubre cosas como las que denuncia.
"Creo que hacer esto es tener una visión crítica. Que te publiquen es un incentivo para que las cosas cambien", dice Ibáñez. Por eso él sacó una foto de lo que vio y la subió al espacio de Lector-periodista en www.losandes.com.ar.
Él no es el único. Decenas de personas ya lo han hecho para denunciar, reclamar o informar sobre lo que viven en forma cotidiana y sienten que no está bien.
Es el caso de Adriana Agüero (39), empleada. "Vivo en una zona de conflicto entre Las Heras y Luján. Un día vi la quema de residuos verdes y le saqué una foto. Estuvimos tres días con humo dentro de las casas", dice y agrega: "Estamos avasallados e hicimos la denuncia a la policía, a los bomberos y a Medio Ambiente, pero también lo mandamos al diario. Lo que buscamos es que mediáticamente haga ruido para que surja una ayuda".
Otros están atentos a los hechos en forma independiente de si les afecta o no en forma directa. "Mando fotos a los diarios por distintos temas. Un poco por denuncia y un poco por noticia. He mandado fotos, por ejemplo, de gente que riega las veredas y desperdicia agua, además de romper el asfalto", expresa Orlando González (31) informático.
"Tengo un teléfono con una buena cámara y miro para ver si encuentro cosas que a veces el periodismo no puede cubrir", añade.
"Está muy bueno, pero creo que si se hiciera en la edición papel tendría mejor efecto, llegaría a toda la sociedad y no sólo a aquellos que poseemos Internet", suma Jorge Chávez, otro lector que también hizo su aporte a la sección.
La voz del medio
En las redacciones de cualquier medio coinciden en que la colaboración de la gente es la esencia del periodismo que ejercen."Los aportes más comunes son las noticias policiales. Un altísimo porcentaje de los hechos se reflejan en nuestras ediciones de noticiero gracias a que algún circunstancial testigo nos alerta", dice Mario Rudyk, coordinador general de prensa de Canal 9 Televida.
Aunque la comunicación que los ciudadanos tienen con los medios va desde la simple queja hasta la información importante que deriva en investigación seria, el común denominador que poseen es que ponen en evidencia las irregularidades de las instituciones del Estado y buscan en los medios las soluciones que no encuentran en ellas.
"A la gente le sirve porque siente que si sale en el diario, se le va a solucionar el problema más rápido. Es el vehículo del reclamo", afirma Laura Antún, editora de Los Andes On line, y agrega: "Creo que la gente tiene que tener su espacio para expresarse y que el ciudadano común es excelente para eso. Ve cosas que los medios no vemos. Creo que el diario es para que los lectores puedan ver reflejadas sus inquietudes y en el on line eso es prioridad".
Actualmente las versiones on line de los diarios de papel ganaron en un terreno que tradicionalmente ocupó la radio porque garantizaba inmediatez ante el aporte de la gente. Para Gustavo Bastías, jefe de producción de Radio Nihuil, a pesar del avance, hay aún una predilección por la emisión radial: "El oyente se inclina por la radio porque es más instantánea. Considera que en el diario recién saldrá con suerte al otro día, y en la tele no hay mucha programación local y los noticieros si dan espacio es breve porque deben informar también de otras cosas".
Menos queja, más acción
Desde la inicial interacción surgida con la carta al lector del diario o la línea pública de la radio hasta la actual comunicación facilitada por la tecnología hay cosas que no cambian. Los medios aún son los responsables de brindar información y son los garantes de que sea responsable, verdadera e imparcial.
Aunque en Mendoza la relación entre los medios y la gente se esté volviendo más estrecha, todavía hay deudas por saldar en ambos lados.
De parte de los medios se debe fomentar la participación ciudadana responsable más allá de la mera opinión de notas, priorizando el material informativo que les aporten, y por el lado de la gente aún falta el aprovechamiento de los espacios de expresión superando la habitual costumbre de limitarse al comentario poco productivo.
Claudio Barros - cbarros@losandes.com.ar