Un hecho extraño se registró en la madrugada de ayer en el Hospital General Las Heras de Tupungato. A la 1.30 llegó una pareja a la playa de estacionamiento del nosocomio. La mujer, embarazada, debía someterse a una cesárea, por eso iba acompañada de su marido.
Pero lo curioso es que antes de entrar el hombre evidenció señales de alteración y empezó a discutir con el personal del hospital, que decidió llamar a la policía para calmarlo.
Sin embargo, la presencia de los agentes del orden no hizo más que aumentar la crispación del hombre, que la emprendió a pedradas contra dos oficiales, uno de los cuales se llevó la peor parte: Rubén Fernández sufrió traumatismo encéfalo craneano con pérdida de conocimiento producto de una piedra que dio en su cabeza.
Sorprendido por la agresión, el otro policía vio cómo el sujeto abandonaba el lugar corriendo y dejando sola a su mujer, a punto de dar a luz. Todavía no hay rastros de él.
Los cadáveres de los pequeños Agustín y Milagros Mansilla, los hijos del matrimonio asesinado en Campana, fueron descubiertos ayer por la madrugada en un arroyo situado a pocos metros de la autopista Panamericana, a escasos kilómetros de donde fueron hallados los cuerpos de sus padres.