Viernes 10 de febrero de 2012 | 13:15 hs
domingo, 24 de agosto de 2008
Todo empezó por un libro: cuando la biografía de Les Luthiers llegó a las manos del mendocino Marcelo Hernández (suerte de gestor cultural diplomado en marketing) para despertar en él una idea feliz: crear en Mendoza el "Centro de Amigos de Les Luthiers".
Curiosa especie de fan, a Hernández lo movían dos fanatismos: el particularísimo humor de los 'maestros' y la música coral. A ellos, conjuntamente, le sumó su capacidad de acción y de allí salió hace unos años Coral Lutherieces, el proyecto que honra, en versión polifónica, las partituras inéditas del célebre sexteto.
¿Vamos bien? Marcelo detiene y amplía, es tanta la información que tiene que resulta, más bien, un documentalista de la ‘luthiermanía’.
Así, arma una historia a partir de distintos momentos: la revista que editó con imágenes y textos del grupo, el homenaje que organizó en esta ciudad al desaparecido Gerardo Masana (junto a su hijo Sebastián), la presentación del libro de Jorge Maronna, el acompañamiento a “Los Juegos de Mastropiero” de Carlos Núñez, la digitalización de videos casi inhallables, la apertura de un programa radial dedicado al ‘humor elegante’, la recuperación de partituras que ni los propios LL creerían rescatar.
“Un amigo, no es un cholulo, es más que un fan; lo cierto es que, junto a otras personas que trabajan en distintos países, llevamos adelante un circuito de información, complicidad y rescate”, explica. Y sí: Coral Lutherieces se dio el gusto de participar en la Expo Les Luthiers. Cantó y viajó junto a sus miembros. Increíble: ahora planean versionar sus ¡óperas!