"Al levantar la cabeza sólo vi cuerpos esparcidos", relató Ligia Palomino, una de las 19 sobrevivientes de la catástrofe aérea del miércoles en Madrid-Barajas, en la que murieron 153 personas, en una entrevista publicada el jueves por el diario El País.
"Oí un ruido horrible y salí despedida", añadió esta médica de urgencias, que estuvo semi inconsciente durante un rato, tras el impacto.
"Al levantar la cabeza sólo vi cuerpos esparcidos" entre objetos humeantes, ilustró tras relatar que se había despertado por la explosión de los depósitos de combustible del MD-82.
Su hermana, Fernanda, dijo que Ligia la llamó desde la ambulancia que la transportaba a un hospital de Madrid: "Sonó mi teléfono y era ella. Me dijo que el avión había explotado, pero que ella estaba bien, que no nos preocupáramos".
Ligia Palomino tiene quemaduras y cortes superficiales en el rostro y debió ser operada de una fractura del fémur de la pierna izquierda.