jueves, 21 de agosto de 2008El plantel conducido por la dupla Castro-Morán sigue trabajando duro en lo que forma parte de las semanas más duras de esta pretemporada. Ayer no fue la excepción y el equipo trabajo en jornada de doble turno.
Por la mañana, los jugadores se trasladaron a una zona donde pudieron realizar trabajos de pasadas de 700 metros con pendiente. Algunos callejones del distrito Philipps, de Junín, fueron testigos mudos del trabajo arduo que realizó el plantel, donde se lo pudo ver a Sebastián Morquio moverse a la par de sus compañeros.
“La verdad es que Sebastián nos sorprendió. Él estuvo trabajando con un profe en Uruguay y ahora está en buen estado. No va a tener mayores inconvenientes”, contó Gustavo Castro.
Por la tarde, el plantel se volvió a juntar en las instalaciones de la cancha albirroja, pero el trabajo se trasladó hasta la cancha de La Amistad, en Ingeniero Giagnoni, donde los técnicos comandaron la jornada de trabajo. Fue el turno de realizar trabajos defensivos y ofensivos, donde se comenzó a ver que será lo que pida la dupla técnica en cada encuentro.
Con respecto a la llegada de un enganche, quedó casi descartada. Es que la pretemporada está avanzando y no hay mayores novedades respecto de algún jugador que interese. Salvo alguna sorpresa de último momento, el plantel será el que está trabajando desde hace dos semanas con el profe Marcelo Quiroga.
“El grupo se adaptó bien. Los que llegaron de afuera fueron bien recibidos por los chicos del club y estamos más que satisfechos con el trabajo que vienen realizando. Le están poniendo mucha garra en cuanto a lo físico y ellos saben que desde ahora se están jugando la titularidad. Eso es muy bueno”, cerró Castro sobre sus jugadores.
La semana que vienen quedarán concentrados durante siete días, en donde realizarán trabajos físicos para sentar la base del torneo que viene. Aún resta definir si será en Rivadavia o en San Carlos.