Tropas rusas se dirigen al puerto de Poti en el Mar Negro, terminal petrolera esencial para Georgia. (Foto: AP)
Gori, Georgia. Las tropas rusas permanecían ayer en suelo georgiano pese al alto el fuego, la tensión con Estados Unidos y nuevas acusaciones del gobierno de Tiflis, que aseguró que un convoy de vehículos armados enemigos se adentró en su territorio.
Unos 130 vehículos armados rusos salieron de la ciudad de Zugdidi (oeste), rumbo al interior de Georgia, denunció a última hora de ayer el portavoz del ministerio del Interior, Chota Utiashvili.
Este explicó que los vehículos "abandonaron Zugdidi y se están dirigiendo a Kutaisi", la segunda ciudad más poblada de Georgia.
"Por el momento están en Khobi" a unos 20 kilómetros al sur de Zugdidi, una localidad próxima a la república georgiana pro rusa independentista de Abjasia.
Esa denuncia georgiana llegó al término de una jornada durante la cual los contingentes de Moscú debían haberse retirado de Gori. Sin embargo, una caravana de veinte camiones georgianos que se dirigía por la mañana a la ciudad dio media vuelta tras topar en un puesto de control con una formidable formación militar rusa.
En los alrededores de la ciudad se escucharon explosiones y se observaron humaredas. En sus afueras, un general ruso, muy enojado, y un alto responsable georgiano, nervioso, mantuvieron un encuentro.
Antes de su reunión, en una rueda de prensa, el comandante ruso de la zona, general Viacheslav Borisov, arremetió contra los periodistas, a los que acusó de mentir al afirmar que la ciudad estaba destruida.
El embajador de Francia en Georgia, Eric Fournier, cuyo país negocia un acuerdo para detener las hostilidades ruso-georgianas, aseguró que Rusia se había comprometido a retirar sus fuerzas armadas de Gori como muy tarde hoy.
El conflicto se inició el jueves de la semana pasada, cuando tropas georgianas trataron de retomar el control de la república separatista de Osetia del Sur, que al igual que la de Abjasia escapan a la autoridad de Tiflis desde inicio de los años 90 y pretenden unirse a la Federación Rusa.
En represalia, Moscú desencadenó una ofensiva en Georgia.
El martes, ambos países firmaron un alto el fuego que prevé un repliegue de tropas a las posiciones de antes de la escalada.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, declaró que la integridad territorial de Georgia está "limitada de hecho". Además, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, anunció que Rusia "apoyará" y "garantizará" cualquier decisión de Abjasia y Osetia del Sur.
Poco después, en una conferencia de prensa en Moscú, los jefes de esas dos regiones proclamaron su firme determinación de independizarse de Georgia.
El presidente estadounidense, George W. Bush, reiteró el jueves su solidaridad con "una Georgia libre y soberana".
Advertencia rusa a EEUU
Pero el gobierno ruso advirtió que el respaldo de Estados Unidos a los líderes georgianos podría provocar la repetición del "trágico escenario" de los últimos días y llamó a Washington a adoptar "una actitud responsable".
Georgia es candidata a adherir a la OTAN, al igual que Ucrania, y eso irrita a Rusia por considerar que la Alianza Atlántica la está rodeando, extendiéndose más allá de sus tradicionales áreas de influencia.
El Kremlin dijo hoy que Polonia se expone a un ataque, probablemente con armas nucleares, por haber aceptado instalar un sistema de defensa antimisiles estadounidense. Mientras tanto, Condoleezza Rice llegó a Georgia para declarar el alto el fuego. La situación se complica.
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