El medallista. Caselles muestra la medalla de bronce y tiene colgadas las dos panamericanas.
miércoles, 23 de julio de 2008Hablar de Alexander Caselles es hablar de un ciclista nacido en Lavalle y que le dio una medalla en un Mundial junior a nuestro país después de 13 años.
De pocas palabras y flaco como todo ciclista, el juvenil dirigido por Gustavo Alaria volvió a Mendoza luego de lograr el bronca en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.
Apenas llegó a la provincia, Caselles habló con Más Deportes sobre este logro y de sus chances de ir a correr a Europa.
-¿Cómo fue la experiencia de competir en el Mundial junior y quedarse con una medalla de bronce?
-Fue una experiencia muy linda porque pude probar mi nivel con los ciclistas de Europa y me traje muchas cosas lindas.
-¿Y la diferencia de correr contra ciclistas que viven del ciclismo?
-La verdad es que me sentí muy bien. Es mucha la diferencia en cuanto a materiales, porque los demás países llevaban bicicletas muy buenas y eso hacía la diferencia.
-¿Y el ciclismo local está muy lejos de ese nivel?
-Es demasiada la diferencia; por suerte la Selección me pudo prestar la bicicleta que usan los Élite. Ellos corren con lo mejor, para ganar, mientras que nosotros corremos para tratar de llegar.
-¿Hay chances de que te vayas a correr a Europa?
-Con las medallas que conseguí en el Panamericano (una de oro y otra de bronce) y en el Mundial se pueden abrir algunas puertas para correr afuera, eso es lo que esperamos con mi entrenador y mi familia. Quiero correr en Europa.
-¿Este logro puede ser el puntapié inicial para poder conseguir más ayuda?
-Espero que esto sirva para que podamos conseguir más materiales y apoyo, porque mi familia me apoya en todo lo que puede, pero llega un momento en que los recursos no dan porque al nivel que estoy corriendo necesito una buena bicicleta, por eso espero que pueda llegar un poco más de ayuda.
Para el final, Alexander no se olvidó de nadie. "En lo primero que pensé cuando me dieron la medalla fue en mi familia, que tanto me ayudó", cerró el lavallino.
Por Rodrigo Olmedo - Foto: Andrés Larrovere