El salario promedio argentino no permite tener un Ipod, pero sí un reproductor de MP4 de marca nacional; o quizá no alcance para el Iphone 3G, pero se puede conseguir un celular con cámara, bluetooth e Internet a mitad de precio.
Es así, nos las arreglamos para estar en la onda geek aunque no sea al mismo nivel de otros países. Pero no sólo la pasión tecnológica alimenta al mundo geek.
Hay series (Futurama, Mac Gyver, Lost, CSI, Expedientes Secretos X), películas (Blade Runner, Matrix, 2001, Odisea del Espacio, Star Wars), libros (Señor de los Anillos, Dune, 1984, Yo Robot, Fundación), comics, videojuegos u objetos que son parte de la religión, templan el espíritu y amplían los temas de conversación.
Se definen como una comunidad heterogénea que en Mendoza aumenta día a día con el crecimiento de la banda ancha y las ofertas tecnológicas. Es un fenómeno mundial y cultural que en nuestro país se maneja con reglas propias.
El escritor colombiano estudió en una escuela del Opus Dei y estuvo un año en uno de los “cuarteles” de la obra fundada por San Josemaría Escrivá de Balaguer. De su paso recuerda castigos físicos y presión psicológica.