Una máquina. Don José y uno de sus prototipos convertibles.
esde afuera, la puerta del garaje se ve como cualquier otra de las viviendas de la calle Catamarca de Las Heras. Pero dentro de la estrecha cochera, se encuentran dos pequeños vehículos descapotables que José Carmino (84) creó con motores de autos Skoda del '38 que consiguió en los '70 en chacaritas.
Luego de reparar la parte mecánica, se encargó de ir armando el chasis y la carrocería con metal, acrílico y fibra de vidrio.En estos prototipos "Pepe" llevó candidatas a Reina de la Vendimia en numerosos Carruseles y hasta en el Frank Romero Day.
Cordobés de nacimiento, Carmino llegó a Mendoza con 20 años para hacer el servicio militar en la Cuarta Brigada Aérea, en mantenimiento de motores, pero conoció a Antonia y ya nunca se fue de la provincia.
En realidad, cuando ya llevaba un tiempo trabajando en YPF en el área de mecánica consiguió un empleo en una fábrica de tractores en Córdoba y probó suerte, pero no duró más de dos meses y regresó.
"Es que estoy enamorado de Mendoza", confiesa con sus anteojos de sol con la mitad superior marrón oscuro y la inferior amarilla.
En su tiempo libre como empleado de YPF durante 31 años se dedicó a comprar restos de autos antiguos y a reconstruirlos. "Me gustan las marcas raras aunque después reniegue porque es difícil conseguir los repuestos", sostiene.
Por eso le atrajeron los Skoda del '38 que adquirió en desarmaderos en 1974, ya que muy pocos de esos vehículos de la fábrica checoslovaca llegaron a la Argentina.
Con paciencia, se dedicó a poner en funcionamiento la parte mecánica y, con la ayuda de metalúrgicos y torneros que sabían interpretar lo que él quería, fue armando la carrocería para sus creaciones.
Uno de los dos vehículos, por ejemplo, tiene el capot de acrílico naranja y los guardabarros están adosados a las ruedas delanteras, por lo que acompañan el giro. Y ambos, que aún responden en cuanto José les da arranque, son muy bajos y descapotables, con dos butacas y llevan la rueda de auxilio empotrada en el baúl.
"Parece mentira que de un montón de fierros arme una cosa así", señala orgullosa Antonia, que es su esposa desde hace 61 años.
La mujer recuerda cuando iban los sábados y domingos a dar una vuelta por el Parque General San Martín y la gente le decía "maestro".
También guardan numerosas fotos de cuando llevaba a las reinas departamentales de la Vendimia en el Carrusel (con impecables camisa y pantalón blancos) y Antonia señala que un año las candidatas entraron al escenario del Frank Romero Day en vehículos antiguos y que los dos prototipos formaron parte.
Además del par de Skoda que tiene ahora, también restauró otro con la carrocería original, que vendió a un estadounidense; un Mercedes '52, un Lincoln Continental y un Peugeot del '18.
El gusto por los "fierros" lo adquirió de muy joven porque arreglaba maquinaria agrícola y comenzó a comprar chatarras para ponerlas en funcionamiento otra vez.
Sus otras dos "bellezas" son una cupé Chevy '74 blanca con techo vinílico negro y un Mercedes Benz modelo 80 que logró comprarse después de casi 30 años de habérselo propuesto, cuando hicieron un viaje a Europa con Antonia y vieron salir a la princesa Grace Kelly y a Rainiero de Mónaco en uno de esos autos. Entonces, José se apresuró a sacar una foto del vehículo y cuando la revelaron descubrieron el reflejo de ellos mismos en la chapa. Finalmente, hace un año consiguió su Mercedes y ahora lo está reparando.
Es un pueblo ubicado sobre la ruta 153 y a 90 kilómetros al sur de Las Catitas, camino a Monte Comán. Viven 16 familias y otras más en los campos cercanos. Historias y testimonios.