Se tomaba una foto y sellaba la promesa. Para comprometerse a disminuir la inseguridad, Jaque no sólo usó la pantalla chica en plena campaña. Lejos del marketing político, el Gobernador en sus recorridas preelectorales por la provincia (dice que fueron 5) llevó una vieja máquina Polaroid.
¿Para qué? Para tomarse fotos instantáneas con cada seguidor que salía de su casa a saludarlo. La foto luego serviría como prueba de que él había prometido algo (la mayoría de las veces más seguridad) y, si no lo hacía, el futuro votante debía llevar el retrato a la Casa de Gobierno para recordarle su compromiso.
Nadie sabe si algún mendocino se acercó a la calle Peltier a llevarle una fotografía a Jaque o si alguien piensa hacerlo la semana próxima, cuando venza el plazo para cumplir con su promesa.
El Gobernador dijo en la campaña que iba a reducir 30% la inseguridad. Las estadísticas muestran que apenas la redujo 0,3%.
Buscan normalizar la comercialización de granos, en un gesto que facilite la reapertura del diálogo con el Gobierno.