Pasaron tres largas jornadas desde que los taxis y remises mendocinos aumentaron su tarifa y tanto los pasajeros como los conductores, han advertido una merma en la demanda.
Los propietarios le adjudican el hecho al frío y a la desaceleración económica que vive el país, pero lo cierto es que la gente cada vez mira más la billetera, antes de tomar los servicios de un auto de alquiler en nuestra provincia.
Desde el domingo pasado, las tarifas de taxis y remises aumentaron tanto en la bajada de bandera, de 2,20 a 2,70 pesos, como en la ficha cada 90 metros recorridos, de $ 0,11 a $ 0,15. El incremento es de 20% con respecto a lo que se venía cobrando y la medida alcanza a unos mil taxis y casi 400 remises que operan en Mendoza.
“La verdad es que con este último aumento cada vez se piensa más el hecho de viajar en taxi. Ahora lo hago porque no tengo otra salida, pero creo que es hora de buscar otras alternativas. Los consumidores tenemos que seguir con el boicot, las cosas aumentan, pues tratemos de no consumirlas. El viaje que yo hago habitualmente me salía 10 pesos y ahora pago casi 14 pesos, es una vergüenza”,expresó María Paula (62), antes de subirse a un auto pintado de negro y amarillo.
Otra de las usuarias del servicio también se mostró molesta pero culpó al gobierno provincial de no “defender los intereses de los ciudadanos. No es justo que suban tanto las tarifas cuando la gente cada vez gana menos”, dijo María Rosa.
En cuanto a la repercusión que tuvo el incremento de la tarifa en la demanda del servicio, la mayoría de los conductores de taxis coincide en que han percibido una merma, aunque puede tener que ver con otros factores y no tanto con el aumento.
“Se hacen menos viajes, pero la diferencia no es tan marcada. Se quejan, pero saben que nosotros no tenemos la culpa”, advirtió Martín, un remisero que ayer trabajaba en el microcentro mendocino.
Mientras tanto, desde Aprotam, la Asociación de propietarios de Taxis, aducen que la disminución de la demanda se viene produciendo desde antes del aumento de tarifas y que se debe a la realidad del país y al frío.
“Puede que haya una merma en la demanda, pero esta más asociada a la desaceleración de la economía. Hay que tener en cuenta que para esta altura del año a las 11 de la noche todo el mundo se mete en su casa”, señaló Osvaldo Maniscalo, su titular.
El hombre está detenido y dijo estar arrepentido, pero no brindó declaraciones. Testigos dicen que no fue un accidente.
Tiene diez años y fue a la salida de la escuela. Estaba a mitad de la vereda y pertenece a un empresario que esperaba a su hijo.