Buenos Aires. Un preso con salidas transitorias fue detenido y acusado de haber descuartizado a su padre en su casa y se investiga si el sospechoso cocinó y se comió algunos órganos de la víctima.
Se busca determinar si el imputado, que purgaba condena por delitos menores, pertenece a alguna secta y en ese marco cometió el macabro crimen.
El hecho fue descubierto ayer en una casa ubicada en Antártida Argentina, entre Saavedra y Moreno, del humilde barrio Don Cándido de Deiraux, en la zona oeste de Buenos Aires, donde la víctima, Raúl Prudencio Piñel (57), vivía solo.
Un vecino de Piñel fue a visitarlo y al ver que en la casa había muchos rastros de sangre alertó a policías quienes se dirigieron hasta la vivienda y tocaron a la puerta, salió el hijo de Piñel, Raúl Ernesto (33).
El hombre tenía rastros de sangre en las manos y en la cara. Quedó apresado.
Los casos ocurrieron en Las Heras, Guaymallén y SanCarlos. Dos de las víctimas eran menores de edad.