El padre recordó los inicios de la parroquia de Buenanueva.
La actividad pastoral-religiosa de lo que hoy es la parroquia Santa Ana de Guaymallén, desde los orígenes del barrio homónimo y de todo el antiguo sector de Buenanueva, desde siempre estuvo a cargo de los sacerdotes responsables de la parroquia Sagrada Familia, de Villanueva, Guaymallén.
A comienzos de 1967 el padre Vicente S. Reale, con el visto bueno del obispo diocesano y del párroco de Villanueva, se hizo presente en esas barriadas con el deseo de brindar un servicio religioso más cercano y permanente, vislumbrando la posibilidad de erigir una capilla en el lugar.
Con el acercamiento y colaboración de muchas personas, el mes de marzo de ese año se comenzó a celebrar la Misa todos los domingos en la escuela Tomás A. Edison. En el año ’68 se obtuvo la cesión de un amplio terreno en el tercer sector (aún no edificado) del Bº Santa Ana, colocándose la piedra basal del futuro templo cuya primera etapa de edificación se concretó en el año 1970.
En el predio cedido se planificaron diversas obras como: un parque paseo, la capilla, un centro para jóvenes, una guardería para niños y la casa parroquial. En el año 1976 se inauguró la guardería (hoy casa parroquial); en los ’80 se completó el edificio del templo y tiempo después se adjuntó un salón multiuso.
En sus comienzos, y por deseo del entonces obispo Santiago Maresma, a la capilla se la denominó 'Capilla de la Resurrección', en recuerdo y homenaje al nombre que se le pusiera a la ciudad de Mendoza luego de la reconstrucción llevada a cabo después del terremoto de 1861.
En el mes de marzo de 1993 la capilla fue elevada al rango de parroquia, dándosele el nombre de 'Santa Ana' designando como territorio parroquial las poblaciones al
noreste de Villanueva, desde calle la Purísima hasta calle Tirasso.
Distintas organizaciones protectoras de animales de la provincia pidieron a la comuna que disponga la esterilización masiva de perros, tras la adhesión del municipio a la ley provincial de “no eutanasia”.
Está al sureste de Rivadavia y se creó en 1951 a partir de un loteo en tierras de José Lencinas. Nació sin agua ni luz y hoy tiene hasta un oficina del Registro Civil y una subcomisaría.