Éxodo. Las bajas temperaturas ahuyentaron también a los habituales deportistas del club Gimnasia y Esgrima.
Las estadísticas internas de los gimnasios lo corroboran año tras año mientras que en los periódicos los institutos de adelgazamiento se desgastan en publicidad y promociones. Quienes prestan atención a sus cuerpos, en tanto, perciben enseguida los kilos de más que nunca se olvida de aportar el invierno.
No obstante, el abandono generalizado de la actividad física en esta época -en contraste con la explosión de aficionados que se percibe en centros de entrenamiento y paseos públicos- no siempre se da a partir de una fecha determinada sino que, en realidad, es algo que se relaciona casi directamente con las temperaturas.
"Cuando el clima es agradable, nuestra temporada baja se nota menos", confirma la dueña de un gimnasio -Vital Gym- del barrio Cementista. Los faltazos y consecuente abandono se hacen notorios recién cuando las temperaturas realmente bajan y los días nublados comienzan a sucederse.
En el medio, los profesores de gimnasia intentan las mil y una para que los alumnos comprendan que no es bueno dejar la actividad para retomarla con bríos excesivos al comienzo de la primavera. "Es que cuando hace calor la gente sale y quiere hacer todo de una sola vez; algo que puede traer problemas musculares o articulares sin el debido control", asegura José María Ferreira, director de Deporte Organizado y Alto Rendimiento de la Dirección de Deportes.
Lo cierto es que el invierno invita a quedarse en casa (ver aparte) así como a las comidas ricas (en calorías). Sólo los que tienen disciplina y están acostumbrados al deporte logran sacudir la modorra para fortalecer el cuerpo en la temporada otoño invierno.
"Con el frío, a muchos les cuesta venir después del trabajo porque ya es de noche y antes no tienen otros horarios", dice la encargada de un gimnasio de calle Buenos Aires que abre hasta las 23. "Es una formalidad porque cuando hace frío no hay nadie", agrega.
Hábitos saludables
En este sentido, Ferreira expresó que en invierno se acortan los horarios disponibles para hacer gimnasia y que, incluso en los lugares al aire libre, la menor cantidad de horas de sol suele jugar en contra de virtuales deportistas. No obstante, el funcionario insistió con la necesidad de no discontinuar la actividad.
"Lo importante es asesorarse con médicos y profesores así como elegir lo que a uno le gusta. La gran variedad de deportes permite hacerlo", indicó el profesor de Educación Física. Agregó que realizar actividad durante todo el año juega a favor de la salud. No sólo porque contribuye a elevar las defensas sino también debido a los problemas físicos que trae aparejado el sedentarismo.
"No es una cuestión de frío o calor", sentenció. Del mismo modo, el funcionario recordó que -debido al frío- se consumen más calorías y que la gimnasia evita el excesivo aumento de peso durante esta estación.
Por su parte, la licenciada en nutrición Ana Yannelli de Araniti -ex decana de la Facultad de Ciencias de la Nutrición- explicó que los motivos para aumentar de peso son diversos y, entre otros, menciona el abandono de la práctica deportiva, el cambio de ambiente y el tedio. No obstante, durante los meses de invierno también se puede hablar de un incremento o de un "sobrepeso circunstancial".
De acuerdo con la profesional, los adelantos tecnológicos han contribuido al sedentarismo. Además, la gente gana peso debido al desconocimiento de la densidad calórica de los alimentos que se ingieren. "Estos factores inciden en un balance calórico positivo. Es decir que ingresan más calorías de las que se queman", precisó Araniti. Así, aunque las porciones no aumenten, es común que se elijan alimentos con mayor densidad calórica.
Por este motivo, la nutricionista recomienda incrementar el movimiento -a pesar del frío- porque es la forma de gastar calorías. Además, hay que disminuir la ingesta de aceites y grasas (cada gramo aporta 9 calorías) así como ingerir la mitad de los granos que se habitúan.
Una manera de hacerlo es prepararlos con alimentos más livianos como las verduras en general. El control del consumo de azúcar y evitar los fritos son otras estrategias para que el frío no sea sinónimo de malestar físico.
La proponen como uno de los lugares naturales top. Se vota por Internet hasta el 31 de diciembre. Se sabrá en 2010.
El sacerdote Jesús Olmedo simuló su crucifixión junto con otras once personas para reclamar mejoras en los planes sociales. "Estamos hartos de que la televisión muestre solamente los piquetes del campo, ellos tienen mucha plata a costa nuestra", dijo. “Acá hoy sólo hay hambre, desocupación y niños desnutridos”.
Los cambios de hàbitos son favorables, caminar o ir a un gimnasio debería ser una práctica culturalmente aceptada en la población, debe estimularse.
Bueno con respecto a este tema es común que estas cosas pasen y no solo en inviernos también sucede en verano los gimnasios empiezan a perder gente, (como se dice en la juerga de los gimnasios) desde diciembre. El primer motivo de las deserciones el económico, y el mismo es porque la gente saca cuenta y en diciembre no quiere pagar un mes para asistir, solo 15 días ya que desde el 20 del mismo mes se empieza a dedicar a las fiestas de fin de año
Yo vivo en Canada, soy Personal Trainer, en invierno es cuando la gente mas va al gimnasio, al haber 4 a 5 meses de frio y nieve no se puede caminar o hacer ejercicios al aire libre y si uno no tiene la alternativa del gimnasio, todos esos meses se convierten en sedentarismo. Al hacer frio se ingieren mas calorias y en promedio se aumentan entre 5 a 10 kilos si no se queman en el gimnasio.