Eduardo Freiler.“Creo que es inconstitucional perseguir la tenencia de droga para el consumo”

Para el camarista, el Estado debería reforzar la prevención, la educación, la asistencia social y médica para los casos necesarios. Sostiene que el encarcelamiento no ha sido una solución.

jueves, 26 de junio de 2008

Eduardo Luis Ayassa - eayassa@losandes.com.ar

En base a la inconstitucionalidad definió su opinión -y su voto- el camarista Eduardo Freiler, frente a Los Andes, en su despacho del 2° piso del edificio de Comodoro Py en Capital Federal.

Y agregó: “Hablar de que en el país el consumo no está prohibido sino que lo que está prohibido es la tenencia, es hablar de lo mismo. Obviamente no voy a consumir si no tengo.
Consuma lo que consumiere, cualquier tipo de droga, en algún momento yo lo estoy teniendo”.

Y después de este introito, el presidente de la Cámara Federal respondió una serie de preguntas.

-¿Su posición se enfrenta a lo dicho por la Corte Suprema?

-No necesariamente, sino que mi fundamento es diferente y se basó en la inconstitucionalidad sobreviviente, es decir que si esta ley fue constitucional en su momento, el legislador tiene la posibilidad de conculcar algunas garantías individuales en pos de un bien jurídico protegido superior a las garantías individuales que son, en este caso, los bienes jurídicos que atañen a la sociedad.

-¿Su aplicación ha sido efectiva?

-Estadísticamente hemos determinado que es imposible darle una lucha o una guerra, como a ciertas pretensiones políticas les gusta decir, y es muy difícil ganarla desde el encarcelamiento.

-¿Por qué?

-Estas causas comienzan cuando se pide la documentación a los efectos de una identificación y terminan en una causa por narcotráfico. Así se termina estigmatizando a una persona, generalmente al mismo tipo y de la misma condición social que es perseguida y detenida.

-¿Y las consecuencias?

-Si no va a la cárcel, es una persona que tendrá una causa en su contra y la mayoría de las veces perderá el trabajo, la novia, la familia y su inserción social.

-¿Es decir que se provoca una problema más grave?

-Correcto. Es generadora de un problema mayor y que me parece no ayuda a darle el tratamiento médico que el legislador pretende darle, porque considera que es un inadaptado social porque la ley manda a reeducar a un enfermo que hay que curar. Tiene dos formas de entender a estas personas en conflicto con la ley penal.

-¿Entonces estamos ante un tema médico?

-Yo me siento incapacitado para mantener una persona bajo un proceso médico porque yo fui a estudiar derecho. Habré sido mal o buen estudiante de derecho, pero no estudié medicina (NR: ingresó a camarista con el más alto puntaje) y salvo alguna excepción que hemos tenido, la mayoría de los jueces no somos médicos. Y no me parece que tratar de que una persona se cure se va a lograr a través de una ley penal. Creo que no es la vía oportuna.

-¿Esto incrementará los casos de drogadicción, como dicen muchos?

-Creo, sinceramente, que no. Creo que el Estado debería subrayar aquellos aspectos como prevención, educación, asistencial social y médica para los casos necesarios. Y la pregunta para los padres preocupados yo la haría de la siguiente manera: señores padres, si su hijo se droga ¿prefiere que lo atienda un médico o un policía?

Y fuera de las preguntas Freiler enfatiza castigar la tenencia para consumo personal, es tensar la cuerda de los derechos individuales con la esperanza de solucionar el problema.
 
“Sin embargo, los resultados de esa opción demostraron, a quince años de la vigencia de la ley 23.737, su fracaso. A pesar de la política de tolerancia cero, el comercio ilegal de drogas y el consumo han aumentado”, concluyó el camarista.

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