Bruselas. Los cancilleres de la Unión Europea (UE) decidieron ayer levantar las sanciones diplomáticas contra Cuba para "iniciar una nueva etapa" con La Habana, según Miguel Ángel Moratinos, cuyo país ha sido abanderado de este diálogo. "Hemos decidido levantar definitivamente las medidas que se establecieron en el año 2003 y por lo tanto iniciar una etapa de diálogo con Cuba que no esté condicionada", afirmó Moratinos.
La decisión, tomada por los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 países miembros de la UE, "va a ser inmediatamente formalizada" el lunes. Siguiendo la posición de España, la presidencia eslovena de la UE había preparado un texto que proponía anular las sanciones adoptadas en 2003 y lanzar un diálogo político con el gobierno cubano, que ha dado señales de apertura.
Este diálogo incluye "lógicamente la situación de derechos humanos, el diálogo político, la situación del proceso de reformas que está viviendo Cuba en estos momentos y la voluntad de que la UE pueda desempeñar un papel constructivo en esta nueva etapa", precisó el ministro español.
Con esta medida, España quiere "crear las condiciones que nos permitan (...) iniciar un acuerdo de cooperación entre la UE y Cuba. El objetivo ideal sería que esto se pudiese alcanzar en la presidencia española en 2010", agregó.
Para mantener la presión sobre el régimen comunista, y convencer a los socios más reticentes, los 27 se comprometieron a reexaminar "los resultados del diálogo político y de derechos humanos" en un año.
"Lo que no se va a reevaluar es la implantación de las medidas porque éstas ya están levantadas definitivamente", aseguró el canciller español.
Las sanciones, que consistían en limitar las visitas gubernamentales bilaterales de alto nivel y en invitar sistemáticamente a disidentes cubanos a las embajadas de países de la UE, habían sido adoptadas en 2003. Pero estaban suspendidas desde 2005 gracias a la presión de España, que normalizó sus relaciones con La Habana en abril de 2007.
Haciendo hincapié en los logros obtenidos desde 2007, Moratinos se declaró convencido de que el acercamiento al bloque europeo dará mayores frutos. Al eliminarse las sanciones, se reanuda también la cooperación al desarrollo por parte de la UE, que estaba bloqueada por éstas.
La decisión de la UE provocó una reacción hostil de Washington a través del portavoz del departamento de Estado, Tom Casey.