La sencillez es algo que siempre ha caracterizado a Omar Narvaes, desde aquel pibe que integraba el equipo olímpico de la Selección argentina de boxeo hasta este boxeador, el mejor libra por libra que tiene el boxeo argentino, como es el actual campeón mundial de los mosca de la Organización Mundial de Boxeo y que está a un paso de igualar el récord de defensas mundiales (catorce en total) del inolvidable Carlos Monzón.
Aún no tiene rival definido, pero lo que sí está decidido es dónde será la defensa del actual titular ecuménico, el Huracán Narvaes. Será en la ciudad Trelew, Chubut.
El combate está previsto para la segunda semana de agosto. “Está todo prácticamente arreglado y además es un deseo”, sostiene, y luego aclara que: “El Luna Park es un lugar donde te puede ver mucha más gente y además donde me consagré campeón mundial. Y por otro lado allí pelearon los históricos. Pero honestamente prefiero estar cerca del lugar que me vio crecer”, expresa Narvaes como disculpándose del amante porteño del boxeo.
Hablando de amores y pasiones, lo que lo trajo a nuestra provincia a Narvaes es su pasión por las motos. “Vine a correr unas picadas. No tengo vicios y para el mí esto es una pasión muy fuerte. Antes corría en una 600 cc ahora me compré una 1000 cc. No me bajo más. Pareciera que vuelo arriba de la moto”, expresa con un total convencimiento.
La casa de Pablo Chacón fue el lugar de la reunión. Es que Narvaes y Pablo tienen una entrañable amistad de aquellos días de sueños olímpicos. Asado de por medio (invitó el ex campeón mundial de los pluma), la charla de sobremesa fue extensa.
Habló de la escuela mendocina de su gran maestro, el cubano Sarbelio Fuentes, y sus sueños.
-¿Seguís entrenándote tanto como de costumbre?
-Sí, y además hoy, a mis 32 años, no puedo dar ventajas. Es que si me enfrento a un pibe de 24 años sé que va a tirar y tirar golpes. A eso por supuesto lo suplemento con la técnica y la experiencia. A mí me encanta entrenarme, nunca paro, puedo estar hasta 5 ó 6 kilos arriba de la categoría, pero estoy bien entrenado. Vamos ahora mismo y hago un guanteo de 12 rounds.
-Cuánto le dedicás al entrenamiento en el día.
-Antes hacía natación y lo cambié por los fierros (sobrecarga en el gimnasio) y aumenté el trabajo de pedestrismo. Antes corría 50 minutos por día y ahora hago 1 hora 20’ como si nada. Y en la tarde guanteo.
-No es muy común en el boxeo argentino en estos días...
-Sí, veo que hay muchas promesas que están creciendo en el boxeo nacional, pero también veo que falta la responsabilidad del trabajo. La conducta para hacer todo bien, porque eso también es la base para que uno vaya creciendo día a día.
-Pero a veces depende de los entornos. Vos tuviste a un tipo como Sarbelio Fuentes. Un maestro.
-La personalidad de cada uno ya está marcada. Nosotros -se refiere a Pablo Chacón-, tuvimos hasta un gran profesor y que por momentos fue un gran padre, como lo fue Fuentes, pero después cada uno sabe lo que tiene que hacer. Es sólo la base.
-Que pensás sobre el récord.
-Monzón, como boxeador me pareció un grande. Inteligente, sencillo, que contaba con una gran pegada en sus manos. Él hacía las peleas muy simples. Acercarme al récord suyo me da mucha emoción. Es un gran orgullo, pero no es algo que me haya propuesto.