Algo cambió ayer. La imagen de un Guillermo Moreno y un Luis D'Elía caminando por una Plaza de Mayo semivacía, frente al ruido que se escuchó en todo el país, valen más que mil palabras.
Sólo queda que el matrimonio Kirchner y su círculo íntimo también las registren.
En el peronismo ya parecen haber tomado nota. Por lo pronto, pedirán que no se siga con la provocación. Que se suspenda el acto oficialista de mañana.
Buen momento para que la Presidenta se calce del todo la banda de jefa de Estado y se ponga por encima de todo.
Es una hora difícil. Muy difícil. El país está esperando.
El proyecto ya está en Diputados. La Presidenta dijo que se trata de un gesto hacia la "transparencia institucional" y el fortalecimiento de la democracia, ya que el Ejecutivo está facultado para reglamentar la política de retenciones sin necesidad de recurrir al Parlamento.
La convocatoria al diálogo que hizo el Vicepresidente molestó al oficialismo. Pero sólo D´Elía salió a criticarlo. Apoyo opositor.