La barrera. Los gendarmes se preparan para frenar la avanzada de productores y camioneros sobre la ruta 14..
Los borceguíes embozados de negro hasta las rodillas avanzaron a paso marcial. Ciento cincuenta gendarmes iniciaron la marcha. Enfrente, otros ciento cincuenta -transportistas, productores agrarios- levantaron las manos y empezaron a cantar el Himno. Dos minutos después, la lucha era cuerpo a cuerpo. Eran las 12.54.
Cuatro horas antes, a las 9, en el km 53 de la ruta nacional 14, unos 30 transportistas se reunieron en asamblea. Decidieron sentarse y cortar la mano en dirección a Buenos Aires a las 11. Se les unió Juan Ferrari, dirigente local de Federación Agraria. En menos de 5 minutos, Gendarmería se apersonó y leyó un oficio del juez federal de Concepción del Uruguay, quien ordenaba desalojar el lugar y permitir el libre tránsito.
Ante ello, los manifestantes tomaron distintas estrategias: primero, caminaron: al moverse, no se los podía acusar de cortar. Luego, volvieron a sentarse metros más adelante. Gendarmería los encerró con doble fila de efectivos y comenzaron a intentar retirarlos del lugar, tomándolos de los hombros o piernas y tirando de ellos sobre el asfalto. No pudieron quebrar la sentada.
A esa altura, llegó Alfredo De Angeli y se sentó con ellos. Hubo asamblea, se pusieron de pie y volvieron a cortar la ruta, esta vez, junto a varios ruralistas.
Muy cerca, se observaba a 300 gendarmes pertrecharse. Carro hidrante, bastones, cascos, chalecos antibala, escudos. El comandante Claudio Kaczmar se acercó a De Angeli.
-Es la última vez que voy a dialogar. No habrá otra. Por favor, retírense de la ruta.
-¿Y si no? -fue la respuesta-.
-Tendremos que hacer que se retiren, dijo el comandante.
-No vamos a irnos. Hablaré con los muchachos. Deme 15 minutos -pidió De Angeli-.
-Sólo cinco -dijo Kaczmar-.
De Angeli planteó dos cosas: no claudicar "aunque tengamos que dejar el cuero en la ruta", pero también pensar qué era lo mejor. Tal vez, retirarse a la banquina y volver a cortar después.
La decisión fue quedarse. Una columna de 150 gendarmes avanzó a paso marcial. De 50 en frente, empujaron, golpearon, marcaron con los escudos. Lograron echar a la banquina a los ruralistas.
El grupo del campo corrió, hasta que pudo posicionarse otra vez sobre el asfalto, a pocos metros. Los volvieron a empujar. Hubo golpes, gente en el suelo, bastonazos. Cayó Coco Fiorotto y los hermanos Veronesi. Los golpes alcanzaron también a esta cronista y a otros periodistas.
El médico Pablo Morali se acercó a colaborar con el médico de Gendarmería. Pero otros efectivos lo tomaron del cuello, lo confundieron con un ruralista más y lo tiraron en una Trafic, no sin antes patearlo. Logró escapar.
Sobre la ruta, un carro hidrante tiró agua a manifestantes y camarógrafos y apagó las cubiertas que acababan de encender. Los productores atravesaron un tractor y arados. Hubo confusión, corridas, persecuciones.
De a cinco gendarmes por cada uno, arrastraron a De Angeli por un lado y a Juan Ferrari por otro y los metieron a una camioneta. Al final, fueron 19 los detenidos, más un joven de 17 años, Rodrigo Schneider, que fue llevado de los pelos, esposado y golpeado a un galpón cercano: había atravesado una camioneta para impedir que se llevaran a De Angeli.
Gendarmería formó sobre la ruta y la cortó en todo su ancho. Enfrente, los ruralistas y la gente de Gualeguaychú que llegó por miles. Desde la Municipalidad (rodeada por el pueblo de Gualeguaychú con un cacerolazo), el intendente Juan José Bahillo emitió un comunicado y pidió a la Presidenta que retirara a las fuerzas de seguridad .
Gendarmería se replegó por completo. Eran las 14.30. Un gendarme recibió una pedrada. Se oyeron gritos de "Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Cristina que lo mira por TV". Siguieron cuatro horas de tensa calma. Nadie se quiso retirar si no volvía De Angeli. Monseñor Jorge Lozano llegó con un grupo de sacerdotes y elevó una oración por la paz. CC
Los cortes de ruta detendrán a los camiones que transportes granos y ganado, pero dejarán pasar a los que lleven leche, frutas y hortalizas.
En el Centro hubo una manifestación. Se cortó el tránsito en el Este, el Sur y el Valle de Uco.
Con mis 17 años sólo sueño con que nosotros (los jóvenes) aprendamos de sus errores para no repetirlos en el futuro.
El pueblo de gualeguaychu, es un ejemplo para todo el país, todo nuestro apoyo para ellos.Esperemos el conflicto se solucione a la brevedad, a pesar de que veo al gobierno muy mal asesorado, con respecto a la problemática del sector rural, por favor señores gobernantes cambien de asesores, en el futuro vamos a lamentar no haber escuchado al campo.
Si miramos la otra cara de la moneda, veremos que los valientes de GUALEGUAYCHU solo pensaron en sus propositos, sin importarle un rabano, de la poblacion, el desabastecimiento,la carencia de leche y demas en las provinicas, solo querian demostrar que eran fuertes, pero a que precio??..al precio que la poblacion que sobrevive de esos alimentos, sufra??..yo no le llamo a eso ser argentino!?..
FELCITACIONES A LA GENTE DEL CAMPO,POR SU CORDURA.ESTO DEJA AL DES CUBIERTO LA VERDADERA CARA DE QUIENES NOS GOB.DICTADORES ,LLENOS DE PLATA QUE NOS ROBARON,NOS MIENTIEN.TIENEN LO PEOR DE LOS MILITARES ,PERO ADEMAS SON MOTONEROS.UN HORROR.........
..cuanto me emociono al leer que entonaron nuestro Himno Nacional el estandarte de nuestra Gloria, de nuestro Ser, algo que lamentablemente la politica a dejado solo para la historia. Fuerza al campo y Fuerza a todos los Argentinos que somos el motor de nuestra Nacion y VIVA LA PATRIA!!!!
..que lastima me da y que orgullosa me siento de ser argentina por esos valientes de Gualeguaychu, esa es la verdadera Argentina, la de la gente que trabaja, todos sabemos que el pais se recupera siempre NO por habilidad de los gobernantes sino por todos aquellos que tienen esa cultura...el pueblo olvidado (el que trabaja)...