¿Hubo emoción violenta?

jueves, 12 de junio de 2008

La gran incógnita que jueces, abogados y fiscales le hicieron a los peritos fue si Alejandro Sambrano le disparó a Carlos Alvarez bajo un estado de emoción violenta.

La pregunta era clave ya que, en estas situaciones, la Justicia llega a desestimar la condena, que podría ser de hasta 33 años de prisión. Pero en este caso, si bien no se puede sostener que Sambrano premeditó el crimen, lo cierto es que antes de salir de su casa cargó el arma en su auto y fue al encuentro de la víctima.

Según explicó el médico Julio Herrera, del Cuerpo Médico Forense, el imputado, si bien presenta una personalidad normal, algunas características psicológicas lo podrían llevar a una exaltación extrema.

Aunque, según el profesional, el relato que Sambrano hizo durante los test indica que no existió amnesia parcial ni trastornos de conciencia del hecho.

"Tengo mis dudas de que haya podido existir emoción violenta. Yo vi una persona temerosa, dependiente. Estaba muy afectado, la angustia era muy intensa", dijo Herrera, agregando que el engaño de su mujer "afectó su dignidad hasta llegar al momento en que no pudo más".

"Vivió la situación como una burla. El arma le dio seguridad. Se sentía sometido a la situación", afirmó.

Completando el panorama, la psicóloga Stella Maris Gómez lo tildó en la pericia como "disperso y poco productivo" y por otro lado como "explosivo e inestable"

"No es una persona peligrosa. Lo afectó la perdida de la figura amorosa que representaba su mujer. Proyectó en la víctima esa situación", sostuvo Gómez, agregando que "lo vimos muy perturbado emocionalmente.

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