Rangún. Varias Organizaciones No Gubernamentales (ONG) acusaron a la junta militar birmana de obligar a los supervivientes del ciclón Nargis a abandonar los refugios y regresar a sus pueblos devastados, cuatro semanas después de la catástrofe que causó 2,4 millones de damnificados.
Desde hace dos semanas, las personas sin techo, cobijadas en escuelas y monasterios budistas, cuentan que las autoridades intentan forzarlas a abandonar sus refugios, aunque no tengan otro sitio a dónde ir.
La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) afirmó que los militares habían comenzado a expulsar a los supervivientes de decenas de campamentos levantados por las autoridades después del tifón, dejándolos desamparados en las aldeas asoladas por la catástrofe.
Viven en la selva en la frontera entre Perú y Brasil. Forman parte de uno de las últimos grupos de la Tierra que no han tenido contacto con el hombre blanco.
El referendo se realizará en medio de denuncias de fraude e incidentes.