Furor que crece entre adhesiones y rechazo

viernes, 09 de mayo de 2008

Fue en el año 2000 cuando, por primera vez, se oyeron comentarios acerca de los denominados bailes o fiestas del dólar en Capital y Gran Buenos Aires. Entonces, muchos calificaron el juego como muy peligroso y enseguida lo relacionaron con la prostitución.

Más allá del escándalo, la modalidad de "vender" besos continuó viento en popa en las matinés porteñas. Tanto que se extendió durante ocho años y, como suele suceder, la moda llegó con varios años de retraso a las diferentes provincias entre las que Mendoza no es la excepción. Así, los empresarios de San Juan, Santiago del Estero, La Plata, Catamarca, Chaco, Chubut, Córdoba, Corrientes y demás provincias adhirieron a la modalidad. Nadie quiere quedarse fuera del furor que llega desde la Capital ni de los buenos números que reditúa el fenómeno.

No obstante, el hecho no queda allí ya que muchos chicos y chicas posan orgullosos con sus dólares falsos en innumerables páginas o fotoblogs de Internet. La publicación no siempre se hace con el consentimiento de los protagonistas que, por otra parte, son menores de edad. En contra de esta extraña y cuestionable forma de diversión, el Concejo Deliberante de Vicente López (Buenos Aires) aprobó -un par de semanas atrás- una ordenanza que permite clausurar las discotecas que pongan en práctica el baile del dólar. / DC

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