El tema data de 2005, pero recién ahora amenaza tener derivaciones concretas. Era la época en que aún funcionaba el sistema de tarjetas Mendobús para el transporte público mendocino, y en la que se detectó un faltante de $8,4 millones en la rendición de Siemens, operadora del sistema, al Estado Provincial.
Luego de una auditoría, el Tribunal de Cuentas emitió un fallo, el 14.960 de 2007, por medio del cual emplaza tanto a los funcionarios responsables del Fondo Provincial de Transporte como a la empresa a presentar pruebas en su descargo.
La diferencia, imputada como "erogación sin justificar" por el organismo de control, corresponde a la recaudación del período comprendido entre el 27 de noviembre y 31 de diciembre de 2005. De acuerdo a las planillas de liquidación auditadas "in situ" en la sede del entonces ministerio de Obras y Servicios Públicos, Siemens debía depositar en una cuenta corriente del Banco Nación (n° 35600743/86, a nombre de Mendoza Fondo de Transporte) poco más de $9,9 millones. Pero finalmente sólo efectivizó el pago de alrededor de $1,5 millón.
En plena confrontación Jaque-Cobos por "la herencia recibida", la situación tomó estado público a través del Boletín Oficial el 28 de abril. Y si bien se aprobó el resto del ejercicio anual contable, el último período de 2005, y el destino de la abultada cifra en cuestión, es ahora la piedra en el zapato de algunos referentes cobistas de entonces, como Francisco Morandini (a cargo del Ministerio), Sergio Marinelli, ex subsecretario de Servicios Públicos, y Patricia Gutiérrez, ex directora de Vías y Medios de Transporte. E incluso al Contador General de la Provincia, José Caviggia.
Hasta ahora, los responsables nunca presentaron pruebas fehacientes para justificar qué fue del dinero faltante, salvo una serie de explicaciones iniciales sin sustento.
"La diferencia se debe a que las empresas concesionarias retiraban las tarjetas Mendobús a cuenta de los pagos subsiguientes. Por ello es que el importe no pasó a la cuenta (del Fondo de Transporte), sino que fue deducido de los próximos pagos a las empresas", fue el primer argumento ensayado.
A la falta de depósitos atribuida a una compensación entre Siemens y las empresas de transporte, se agregaron los dichos de Liliana Rodríguez de Costa, ex directora de Administración del Ministerio, quien señaló que "... la superioridad (sic) decidió que resultaba ágil y práctico pagar a las empresas mediante lo que ellas recaudaban con la venta de tarjetas Mendobús".
Otras aristas
Lo que representa un interrogante, según el fallo del Tribunal de Cuentas, es la carencia de documentación que acredite por qué de tal procedimiento, y "lo justifique aritméticamente", cuando no estaba contemplado en el pliego licitatorio original.
Además de Marinelli, Gutiérrez y Rodríguez de Costa, el ente fiscalizador plantea notificar a los apoderados de Siemens, Gustavo Falabella (hoy alejado de la compañía) y Ricardo Kontach, al asignarles responsabilidad en el manejo de fondos públicos. Siemens estaba obligada a depositar la recaudación de donde se financiaban los subsidios abonados por la Dirección de Ejecución y Control de Servicios Públicos.
"Estamos auditados desde el primer día y hemos aportado todas las órdenes de pago diario hechas a las empresas. De ser necesario brindaremos más información, pero vamos a esperar que el Gobierno nos haga un pedido puntual", consignó desde Córdoba el encargado de las operaciones de transporte público de Siemens en Argentina, Esteban Aseff. La compañía, que administra $150 millones en Mendoza, no acusa notificación alguna, y circunscribe la causa a Gobierno y al Tribunal de Cuentas.
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