Santa Cruz, Bolivia. El apoyo de 85% del departamento de Santa Cruz a su estatuto autonómico profundizó la división entre esta región boliviana y el gobierno de Evo Morales aunque dentro del ambiente de crisis y confrontación aparecían los primeros signos de un diálogo pacificador.
Santa Cruz celebró el domingo lo que consideró un triunfo arrollador en su propósito de adquirir autonomía, en un referendo que tenía un sabor de desafío al presidente Morales, quien de antemano la había calificado de ilegal y secesionista y posteriormente la describió como un "rotundo fracaso".
La consulta fue convocada por el prefecto (gobernador) de Santa Cruz, Rubén Costas, para validar un estatuto que reglamenta el primer gobierno autónomo de Bolivia, y se realizó el domingo en medio de escaramuzas entre adversarios, focalizadas en bolsones electorales leales al gobierno de Morales.
El gobierno boliviano insistió ayer en que el ausentismo -cercano al 36%- reflejaría la invalidez del resultado en las urnas.
La posición gubernamental desencadenó ácidas críticas del prefecto opositor de la región ganadera de Beni, Ernesto Suárez, quien consideró que Morales "está reaccionando con una absoluta ceguera política al no entender el mensaje de Santa Cruz".
"El Gobierno tiene la obligación legal y la obligación moral de respetar el voto, de hacer lo que le dice el pueblo", sentenció el líder del Comité Cívico Pro Santa Cruz, el agroindustrial Branko Marinkovic, una de las cabezas del autonomismo.
En esa línea el gobierno de Morales ratificó ayer su llamado al diálogo a los prefectos opositores para desactivar la crisis política y dijo que espera respuesta para fijar una fecha.
"Estamos dispuestos a dialogar de manera directa o con mediadores. La aplicabilidad del estatuto de Santa Cruz es nula, de manera que es imperativo el diálogo", afirmó en conferencia de prensa el vocero presidencial, Iván Canelas.
Analistas también coincidieron en la necesidad de diálogo.
Para la analista independiente Ximena Costas, "el Gobierno ha sufrido una derrota muy dura, porque más allá de los resultados no pudo evitar el referendo como era su intención".
Costas recomendó a Morales "un poco más de cautela y prudencia en un momento muy difícil de su Gobierno", para convocar a las partes a negociar bajo "una lógica democrática de consensos".
No buscan separarse
Por su parte, los líderes autonomistas aseguraron ayer que no buscan separar a Santa Cruz del resto del país.
"Estamos construyendo un nuevo modelo para un nuevo estado integrador, buscamos un sola Bolivia unida", dijo el secretario de Autonomía de la prefectura de Santa Cruz, Carlos Dabdoub. "Nosotros estamos buscando la integración, si nosotros hubiéramos querido (secesión) lo hubiéramos hecho y no es así, ese fue el discurso que indignó a la gente y el gobierno del presidente Morales fue nuestro jefe de campaña para que ganara el sí con un 85%", señaló.
Morales declaró que está dispuesto a negociar con los prefectos. Su portavoz, Iván Canelas, aseguró el lunes que el mandatario fijará hora y fecha para la reunión cuando todos los (nueve) prefectos respondan positivamente a la convocatoria.
El mandatario expresó que los estatutos autonómicos tendrán que adecuarse al proyecto de nueva constitución cuya ratificación en dos referendos nacionales quedó pendiente.
Morales abrió la posibilidad de llevar a referendo los temas más polémicos del estatuto para que "el pueblo decida con su voto". Agencias AFP y AP