"¿Cuando vuelve la nafta?" preguntó la señora que asomaba la cabeza de su auto. El playero se encogió de hombros y arrimó un "Mañana, en una de esas..." La mujer salió como había venido, con una luz colorada en el tablero del auto indicando que el tanque de combustible estaba pronto a vaciarse. Seguramente pudo cargar en otra estación, pero en ninguna más de $50.
Eso que ocurría ayer en la tarde y ya venía pasando durante el fin de semana en la mayoría de las estaciones de servicio de Mendoza. La diferencia es que mientras durante el sábado y domingo eran las consignatarias de YPF las que ponían en medio basureros y matafuegos para advertir que no tenían nafta, ayer en la tarde el combustible faltaba en algunas de bandera blanca (que no tienen contrato con ninguna petrolera), en Petrobras y en la estación del ACA, frente a la Terminal de Ómnibus.
En todos los casos, primero se agotó la nafta súper, que es más barata (entre $2,46 y $2,94) y poco después pasó lo mismo con la premium, power o podium (de $2,95 a $3,40 el litro). La común hace tiempo ya no existe.
Con el gasoil ocurre lo mismo, pero tarda más en solucionarse el faltante. Por ejemplo, anoche en pleno centro de Godoy Cruz dos camiones sin remolques llenaban sus tanques, después de haber recorrido el carril Rodríguez Peña en vano.
"Partimos para Chile esta madrugada y no sabemos si conseguimos en Uspallata. Nos tiene que alcanzar para ir y volver porque del otro lado sale 4 pesos o 4,50 el litro, al cambio", explicaba Hugo Ávila al volante de uno de los camiones, luego de cargar a $2,39 todo lo que pudo.
En distribuidoras de Maipú y Guaymallén los camiones formaron cola en espera del fluido.
Si bien los expendedores no quieren hablar de "desabastecimiento" sino de "cupos mensuales" que envían las petroleras; llama la atención de los conductores la frecuencia con que las estaciones cruzan sus mangueras de expendio.
"Antes se podían quedar dos o tres horas sin producto, pero ahora puede pasar medio día o el fin de semana completo", admitió un estacionero, dando cuentas de que el problema se está agravando.
Como voz oficial de Amena (Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines) Federico Ricci, se encarga de sostener que "hay una crisis estructural" y que "está colapsado el sistema de refinación y distribución". De allí que se hable de importar nafta, como se viene haciendo con el gasoil, bajo subsidio nacional. (Ver aparte)
Pese a que generalmente las estaciones se quedan sin combustible a fin de mes, cuando se agota el cupo mensual que tienen, esta vez se extendió unos días más porque por el 1° de mayo se detuvo durante 24 horas la distribución de insumos, dijo Ricci. Con el agravante de que las firmas se quedaron más rápido sin líquido porque habían agotado los "stock estratégicos".
Daniel Molina, administrador de la Petrobras de calle Minuzzi (Godoy Cruz) coincidió. "Tuvimos producto durante el fin de semana y vendimos el doble de lo normal porque no había en otro lado y esta mañana (por ayer) nos quedamos sin gasoil ni nafta. Mañana vuelve", dijo.
Todos niegan que esté guardando combustible. "Si el negocio de la estación es vender ¿para qué va a guardar si se sabe que no va a subir el precio?", comentó un encargado. Federico, un remisero cansado de cargar con cupos dudaba de lo dicho.
Los quiebres de stock comenzaron en Mendoza hace dos años y no han cesado. En ese entonces sólo los valientes se animaban a decir a la prensa, en off de récord, que las petroleras no enviaban lo suficiente. Ahora, en cambio, hasta Amena anuncia que la situación "puede no empeorar, pero no mejorar".
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