Carlina Duplessis:“Nos hemos propuesto trabajar para frenar el éxodo de la juventud rural”

Desde la nueva conducción operativa del IDR, aspiran a genera oportunidades apoyando proyectos de integración cooperativa y acompañando a productores chicos, a pasar de la economía de subsistencia a una actividad que sea rentable.

sábado, 31 de mayo de 2008
Carlina Duplessis:“Nos hemos propuesto trabajar para frenar el éxodo de la juventud rural”

A poco de asumir la Gerencia General del Instituto de Desarrollo Rural, Carlina Duplessis, licenciada en Ciencias Políticas, define los términos del accionar futuro de la Institución.

-¿Cuáles son los lineamientos centrales que ha definido para su gestión?

-La impronta que va a tener nuestra gestión tiene que ver con afianzar nuestra inserción territorial. Para eso vamos a fortalecer el Plan de Desarrollo Rural, que la Institución viene ejecutando desde hace tres años en la Provincia de Mendoza.

-¿Fortalecerlo, en qué sentido?

-A través de la utilización de nuevas estrategias y de nuevas herramientas dirigidas a tres objetivos puntuales: abordar la problemática de la juventud rural; promover el cooperativismo y fortalecer al pequeño productor.

-¿Cómo se definieron esos tres escenarios de acción?

-Todos los diagnósticos que tenemos, apuntan al éxodo de los jóvenes y, consecuentemente, el envejecimiento de la población rural, como el condicionante básico para la ocupación efectiva del territorio y para implementar políticas de desarrollo. En cada comunidad surge el planteo de que los jóvenes de las zonas rurales no tienen futuro porque no tienen oportunidades; hay una brecha tecnológica que les impide el acceso al conocimiento que tienen los jóvenes de las zonas urbanas. Tampoco hay políticas específicas para la atención del joven rural.

-Son necesarios argumentos para retener a la gente.

-Es cierto. Y uno de los argumentos más convincentes es que haya trabajo. Para lo cual tiene que haber ámbitos laborales medianamente consolidados y en número capaz de contener a esa población joven de las zonas rurales. Ya sea como empleados o como emprendedores. Nos hemos propuesto trabajar para frenar el éxodo de la juventud rural.

-¿Están dadas las condiciones para lograrlo?

-En parte sí; y en parte tenemos que crearlas. Hay una fortaleza: tenemos numerosas explotaciones (como no se da en otras regiones del país). Y una debilidad: muchas de ellas no terminan de superar el nivel de subsistencia, aunque podrían estar muy cerca de lograrlo. Creo que ahí está el punto. Queremos acompañarlas en la transición hacia la condición de unidades económicas, podríamos decir. El productor chico puede pasar de la economía de subsistencia a una actividad que sea rentable; y en función de este objetivo es que queremos reinstalar en nuestra sociedad los valores del cooperativismo. Porque puede dar respuestas concretas a problemas concretos de la sociedad, en general, y a las necesidades de las comunidades rurales.

-¿Están preparando ya algunas acciones?

-Estamos prontos a firmar un convenio con el proyecto Jóvenes Emprendedores Rurales, de la Secretaría de Agricultura de la Nación (que tiene financiamiento del Prosap). Hoy está funcionando en San Rafael, a través de un Centro de Desarrollo Emprendedor, y queremos extenderlo a toda la Provincia.

-¿Cómo operan estos centros?

-Realizan talleres de sensibilización con jóvenes; los capacitan en distintas competencias -que tienen que ver con la cultura emprendedora- y tratan de vincular a los jóvenes que están trabajando en distintos emprendimientos en toda la Provincia.

-¿Y en cuanto al fortalecimiento de pequeños productores?

-En este punto, la idea es darnos una estrategia de articulación interinstitucional, con distintos organismos que están trabajando en función de objetivos comunes. Como el INTA, la COVIAR para el caso de los productores vitícolas. Estamos por firmar un convenio con el Programa Social Agropecuario. Cada uno tiene un rol definido y está trabajando con algún sector. La idea es juntarnos todos en alguna mesa donde el tema convocante sea el Desarrollo Rural, y poder plantear qué estrategia está utilizando cada uno para trabajar en el territorio. No se trata de competir, sino de articular. Para tratar la problemática de la juventud rural, por ejemplo, podemos ofrecer nuestra estructura para que el Ministerio de Desarrollo Humano, a través de la Dirección provincial de Juventud, vea facilitado el abordaje del problema. La idea es generar un abanico de articulaciones para llevar soluciones a la gente.

-¿Está previsto desarrollar en lo inmediato alguna acción dirigida a apuntalar el despegue de productores chicos?

-Estamos rediseñando las estrategias de llegada al territorio, a través del Plan de Desarrollo Rural. Lo que ya hicimos (hace dos semanas) fue jerarquizar una de nuestras áreas, que ha pasado a ser de Análisis Económico, Proyectos y Finanzas. Estamos apostando fuertemente a ella porque creemos que puede generar algunas herramientas de apoyo al pequeño productor. A través de microcréditos, subsidios. Se está trabajando en eso.

-¿Esos recursos serían manejados por el IDR?

-Los manejaría directamente el IDR. Serían recursos de Nación; los que pueda derivar la Provincia a través de algún programa específico. Buscamos alternativas para llegar con un producto claramente dirigido al pequeño productor. Al más vulnerable de toda la cadena; al que no está integrado. Por eso nos hemos propuesto también fomentar la integración. De hecho, vamos a firmar un convenio con la Dirección de Cooperativas para avanzar en este tema.

-¿Qué se financiaría precisamente con esos fondos?

-Todo lo que ayude a tender el puente que le facilite al productor el tránsito de una economía de subsistencia hacia una actividad rentable, en una explotación que vaya insertándose en la economía formal. Todo esto al margen de las otras actividades que tienen que ver con la investigación y la generación de información, que van a seguir estando a disposición de los sectores productivos, más allá de la dimensión de las empresas.

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