Los países de América Latina tienen una característica no muy alentadora en común: un alto porcentaje de bebés que nacen con bajo peso. Estos casos -que son más frecuentes en las zonas pobres y en condiciones de desnutrición materna- aumentan el riesgo de tener enfermedades crónicas en la adultez, tales como: patología cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo 2.
Por eso, médicos que investigan esta temática enfatizan en la importancia de la prevención durante las etapas preconcepcional, embarazo, crecimiento intrauterino y el desarrollo infantil temprano. Cumplir con esto significa evitar severas consecuencias sobre las personas y sus familias y, también, disminuir el gasto en salud pública.
Así lo explicó David Barker, médico y profesor de Epidemiología Clínica en la Universidad de Southampton, en Inglaterra, y del Departamento de Medicina de la Universidad Health and Science de Oregon, Estados Unidos. El científico -que estuvo recientemente en Buenos Aires- argumentó sobre los veinte años de investigación que lleva en esta línea y los resultados que se han obtenido.
Estudios que siguieron esta línea se hicieron a gran escala en Europa, Estados Unidos y Asia; todos demostraron que existe un estrecho vínculo entre el bajo peso al nacer y el aumento del riesgo del desarrollo de una enfermedad crónica en la vida adulta.
La hipótesis indica que cuando disminuye la alimentación de la madre, el feto adopta estrategias de sobrevivencia: puede cambiar los nutrientes que consume para obtener energía o alterar la producción de hormonas, sobretodo la insulina, que regula el crecimiento o redistribuye el flujo sanguíneo que cuida a los principales órganos, incluyendo el cerebro.
Entonces, la disminución del crecimiento reduce los nutrientes que requiere el feto. Las adaptaciones que se produzcan durante el desarrollo temprano tienden a ocasionar efectos "permanentes" en la estructura corporal y el metabolismo, fenómeno que se llama "programación fetal".
Cuando la madre no tiene los cuidados nutricionales adecuados, le enviará señales a su hijo sobre el entorno en el que nacerá. Y el bebé responderá con adaptaciones, tales como: la reducción del tamaño corporal y la alteración del metabolismo. "Los resultados de las investigaciones son una herramienta de orientación para el desarrollo, ejecución y evaluación de programas de salud y nutrición. Asimismo, pueden ser de referencia para la asignación de recursos en investigación, la definición de prioridades de educación y su divulgación", resaltó Barker en su paso por Buenos Aires.
El canal de comunicación
Si bien a través de la placenta le llegan todos los nutrientes al bebé, también los factores que la afectan producen modificaciones en la formación de los futuros órganos y tejidos.
"Por ejemplo, inadecuada alimentación y nutrición, consumo de drogas y tabaco, trabajo excesivo, infecciones y poca duración de la lactancia materna; todos estos factores también llegan al bebé a través de la placenta y lo alteran", sostuvo Esteban Carmuega, pediatra y director asociado del Instituto Danone, que promueve la investigación, información y educación en nutrición. Actualmente, esta organización tiene más de 200 expertos en dieta y nutrición en 17 institutos en el mundo, incluida la Argentina.
Esto hace que los orígenes tempranos de las enfermedades se fundamenten sobre el concepto de la restricción del crecimiento fetal, como consecuencia de una mala nutrición placentaria. Esta es una de las causas más importantes para el desarrollo de las patologías más comunes y costosas de la edad adulta como: la enfermedad coronaria, la hipertensión y la diabetes tipo 2.
"El secreto radica en cuidar y educar a las adolescentes y mujeres en edad fértil. Ya durante el embarazo, es fundamental estar atento al peso; un dato importante es que la mitad de las embarazadas argentinas tiene sobrepeso u obesidad y una cuarta parte bajo peso. Esto puede traducirse en alteraciones durante la formación de los órganos del feto", detalló Carmuega.
Además, apuntó el pediatra argentino, también es clave respetar el patrón de crecimiento del niño durante los dos primeros años de vida. Esto incluye una alimentación equilibrada y una evaluación médica constante.
A la habitual grilla de la movida nocturna de fin de semana se agrega la noche del miércoles como una alternativa ya instaurada. Dos boliches abren sus puertas a un público que baila hasta tarde.
Fue por la erupción del Chaitén, en Chile. Además, se registraron dos pequeños sismos.