jueves, 29 de mayo de 2008Boca dominó y por momentos acorraló a su rival pero de nuevo fue víctima de su permeabilidad defensiva y permitió que Fluminense se llevara un valioso empate, 2-2, en la ida de la semifinal de la Copa Libertadores.
En el Cilindro de Avellaneda, Boca trató de jugar en campo rival, pero no logró darle la circulación adecuada a la pelota y quedaba mal parado cuando la perdía, dejando espacios entre los volantes y los defensores, los cuales eran aprovechados por Conca y Thiago Neves.
Como fórmula novedosa de ataque el Xeneize eligió retrasar a Palermo mientras Riquelme se adelantaba llevándose con él la marca de Arouca.
De esa manera y en la primera acción ofensiva bien coordinada se produjo el gol a los 11 minutos, ya que Palermo, tirado atrás, abrió a la derecha para el pique de Palacio, quien sacó un centro bajo al corazón del área, lugar hasta donde llegó Riquelme para vencer al arquero visitante.
Sobre el cuarto de hora, y tras una falta innecesaria de Paletta, Thiago Neves colocó un centro desde la derecha y Thiago Silva, con un cabezazo violento, derrotó a Migliore y volvió a poner en evidencia cuánto le duelen a Boca este tipo de jugadas.
A los 17 pudo haber desnivelado Cristian Chávez, quien desde fuera del área hizo dar la pelota en el ángulo superior izquierdo del arco rival.
Recién pasada la media hora pudo el equipo local elaborar algunas acciones de relativo riesgo y así fue que a los 34 Dátolo remató apenas desviado luego de una buena combinación entre Riquelme y Chávez. A los 37 el propio Riquelme, de tiro libre, exigió una buena respuesta de Fernando Henrique, que rechazó hacia el costado.
El arranque del segundo tiempo encontró al mejor Boca, ya que acorraló a Fluminense, lo atacó moviendo la pelota por los dos laterales y le creó peligro siempre.
En los dos primeros minutos tuvo que esforzarse Fernando Henrique para rechazar al córner, primero por un cabezazo de Palermo y después por otro de Paletta. Y a los 11 fue Chávez quien remató por encima del travesaño.
El gol que se veía venir llegó a los 19 cuando el árbitro Silvera sancionó una mano que no pareció intencional y luego de una larga ceremonia, Riquelme ejecutó el tiro libre que se desvió en la barrera y terminó en la red.
Boca sumaba mucha gente en ataque pero dejaba muchos espacios en defensa. A los 31, a través de otro remate de Thiago Neves de fuera del área que se le escurrió inexplicablemente a Migliore. Después Boca fue al ataque en forma desordenada y Fernando Henrique volvió a lucirse en el minuto 34 al desviar un remate de Dátolo.
El final encontró a Boca ansioso, pero poco eficaz.
Che, no se pueden gastar media neurona en poner un título como la gente? Después leo Olé y me cago de risa por la comparación, los porteños los tenemos a años luz.