El médico estaba escondido en el dormitorio, sentado en la cama. Aparentemente, se lo imaginaba. No opuso resistencia.
El marido de Hebe Turini, asesinada en 2005, vino desde Suiza por el juicio y acá se enteró de que se había suspendido. Elogió al fiscal y dijo que está distanciado con la familia de su esposa.