Hoy comenzará a emitirse por Fox una nueva temporada de Los Simpson, la serie animada que parece no rendirse tras haber sorteado con inteligencia y habilidad el gran desafío de su primer paso por la pantalla grande. “No tardaré veinte años en hacer otra película”, escribe el pequeño Bart sobre el pizarrón de la escuela de Springfield antes de salir disparado sobre su patineta durante esa intro delirante que funciona como presentación de cada capítulo. Abre así una puerta para que fanáticos y detractores empiecen a especular con más Simpson en el cine en un futuro no muy lejano.
Los dieciocho episodios de esta temporada aterrizarán en la pantalla del cable local con los mismos ingredientes con los que la serie cocinó el mejor guiso animado de la cultura norteamericana de fines del siglo XX y principios del XXI: gags básicos y efectivos (la melosa "Say You, Say Me", de Lionel Ritchie, convertida en oda a la cerveza y cantada a dúo por el cantante y Homero), participaciones especiales (Plácido Domingo, Steve Buscemi, Matt Dillon, "Weird Al" Yankovic, Glenn Close, Jack Black y Amy Winehouse, entre muchos otros), absurdos paralelismos entre ficción y realidad, psicodelia animada, guiños generacionales, cinismo, violencia satirizada y mucho humor sin prejuicios, a cargo de la extensa lista de personajes de esta Gran Familia Amarilla.
Además, en esta oportunidad, los fervientes seguidores vernáculos de la serie tendrán este año otro capítulo para coleccionar, que, un mes atrás, levantó polvareda en el ámbito político local debido a su contenido. "Realmente me gustaría una dictadura militar como la de Juan Perón. Cuando él te desaparecía, tú te mantenías desaparecido", sugiere el personaje Carl Carlson en uno de los diálogos del décimo episodio de la temporada. "Además, su esposa era Madonna", remata el amigo y compañero de trabajo de Homero, en alusión a la comedia musical Evita, que protagonizó la diva del pop.
Así como hace unos años un sector de la política brasileña alzó su voz en contra de un capítulo en el que la familia Simpson visitaba una empobrecida e hiperviolenta favela -y en coincidencia con Hugo Chávez, que este año prohibió la serie debido a que sus mensajes "atentan contra la educación de niños y adolescentes" y la remplazó por Baywatch - el diputado Lorenzo Pepe pidió que no se transmitiera aquí el episodio en el que se mancilla el nombre del ex presidente. Por supuesto, el reclamo no pasó a mayores. Sólo habrá que escuchar en qué terminó la línea de diálogo del conflicto tras el doblaje mexicano, ya que en esta instancia suelen tomarse algunas licencias.
En fin, en esta nueva temporada, vuelven recargados con el mismo hambre y espíritu adolescente con el que irrumpieron, dieciocho años atrás, en la cultura del Primer Mundo. /Fuente: La Nación