La deserción de “Karina” es un símbolo del deterioro de la guerrilla más poderosa de América Latina.
Medellín. Karina, una guerrillera desertora que comandó el frente 47 de las FARC, negó ayer haber participado en el asesinato del padre del presidente colombiano Álvaro Uribe. "Yo no tengo mis manos manchadas en ese hecho", dijo la guerrillera. "No conozco ni nunca supe quién fue el que asesinó al padre del presidente", agregó.
Nelly Avila Moreno, verdadero nombre de alias "Karina", según la Fiscalía, se entregó el domingo a las autoridades, quienes la calificaron de ser una guerrillera "sanguinaria" que tuvo a su mando hasta a 300 rebeldes y a quien se vincula con el asesinato en 1983 de Alberto Uribe Sierra, el padre del presidente.
"Esa versión circula... viene circulando desde hace mucho tiempo", expresó el ministro de Defensa Juan Manuel Santos respecto a la relación que Karina tuvo en el crimen de Uribe, sin embargo, de momento dijo no tener más elementos de juicio.
La guerrillera rechazó la reputación de ser sanguinaria que le atribuyeron al ser presentada por el jefe del Ejército, general Mario Montoya, en una rueda de prensa en la que aseguró que "las FARC sí están diezmadas".
El frente que comandó la guerrillera llegó a contar con hasta 300 rebeldes y tenía como campo de acción los departamentos de Antioquia, de donde es oriundo el presidente y donde su familia tiene propiedades, Chocó y Caldas, en las regiones montañosas al norte y oeste de Bogotá, pero Karina dijo que en la actualidad tenía "menos de 50 hombres".
Indicó que desde hace dos años no tuvo comunicación con ninguno de los siete integrantes del secretariado de las FARC, órgano que dirige las acciones de esa organización.
Dijo que desertó "por la presión del ejército" que había cercado a su comando y admitió haberse sentido asustada al enterarse en marzo del asesinato de Iván Ríos, uno de los comandantes miembros del secretariado, a manos de un guardaespaldas que le cortó la mano y la entregó a las autoridades, que después le pagaron una recompensa.
"Es una situación difícil, tienes un montón de combatientes a tu lado pero no sabes qué están pensando. Algunos pensarán en su situación económica", expresó.
La desertora dijo que militó 24 años en las FARC.
Aribert Heim, hoy de 93 años, permanece prófugo de la justicia alemana desde 1962 y por su captura los gobiernos de Austria y Alemania ofrecen 485.000 dólares. Está acusado de haber matado a cientos de internos en el campo de concentración Mauthausen, en Austria, con inyecciones de combustible o veneno directo al corazón.
Miles de personas salieron a las calles para escapar de una eventual catástrofe. Por otro lado, un hombre de 31 fue rescatado con vida luego de estar enterrado entre los escombros durante 8 días.