En las últimas horas la Cámara de Diputados convirtió en ley una iniciativa por la cual se normaliza el funcionamiento del Sistema de Residencias de los ministerios de Salud y de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad de la Provincia. La normativa será de aplicación en el ámbito de la administración pública provincial, organismos centralizados, descentralizados y autárquicos, y en la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) para los profesionales de la salud.
Desde las áreas de Gobierno y desde las organizaciones profesionales y gremiales que trabajaron en el armado de la ley, se reconoce que fue propiciada por la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros), e impulsada por el senador Ricardo Bermejillo (PJ concertador). "Proporcionará a la ciudadanía -dijo el legislador- un medio para acrecentar la gestión profesional en el ámbito de la salud y el desarrollo humano".
La doctora Marta Fragapane, jefa de Internaciones del Hospital Pediátrico Humberto Notti, trabajó en el armado de la fundamentación de la norma. "Esta ley significará que el sistema de salud de Mendoza progresará cualitativamente en sus prestaciones y viene a introducir los cambios que la sociedad quiere para la formación de los profesionales de la salud".
El universo de jóvenes profesionales que serán alcanzados por esta legislación suman más de 400, y no sólo son médicos, sino que también alcanza a psicólogos, nutricionistas, trabajadores sociales, enfermeros, odontólogos, bioquímicos y muchas más especialidades.
No todos los destinatarios de esta ley están notificados de su alcance; algunos consultados en hospitales céntricos se excusaron de opinar. En general, señalan que esperan mucho para mejorar sus prestaciones (ver aparte).
El doctor Mario Álvarez, director de Recursos Humanos del Ministerio de Salud, sostuvo que las residencias son la mejor herramienta de formación de posgrado, "ya que se aprende haciendo". Recordó que en el esquema sanitario provincial comenzaron a regir a principio de los años ?80, como residencias médicas, extendiéndose luego a otras actividades.
Existe un primer nivel de residencias en los capítulos de Clínica Médica, Pediatría, Tocoginecología, Psiquiatría y Cirugía y este año apareció, y es la más reciente, la residencia en Anestesiología. Otra residencia de alto impacto en los hogares es la de Medicina en Familia, que nació en 1988, en el hospital Diego Paroissien, de Maipú.
Las de segundo nivel son, entre otras, Neonatología, Terapia Intensiva, Hematología y Cirugía de Tórax.
Este funcionario señaló que el Estado ha aumentado las residencias, por cuanto se ha llamado a concurso 138 nuevas coberturas, lo que significa un aumento de 30 por ciento sobre 2007.
Tanto Álvarez como Fragapane destacaron que antes regían decretos en lo que concierne a la labor de estos egresados y ahora están normados. Otro capítulo que se ha incorporado es la figura del instructor rentado, que pueden ser médicos del mismo servicio.
Igualmente, y esto lo verán los propios interesados, se corregirá una desigualdad salarial existente en la actualidad, ya que los residentes que están dentro del encuadre provincial cobran el doble que aquellos que perciben becas nacionales.
Se asegura que otras novedades son la habilitación de espacios en común para la formación de profesionales de distintas disciplinas, la formación de valores y la utilización de las TICS (tecnologías de investigación y comunicación social), como también la gestión en salud y la educación en salud.
Justamente estas situaciones son las que más interesan a los jóvenes profesionales en actividad, quienes algunas veces se han sentido un tanto marginados de las decisiones del área. "Para que les sirva a ellos y al proceso de la salud, ahora se impondrán auto, hetero (instructores) y coevaluaciones (pares) periódicas, necesarias para la formación y la garantía de esa misma formación", explicaron.