No es un genuino producto envasado en origen. Pero representa de la manera más auténtica a aquellos jugadores por los que el hincha de Independiente se desvive. Garra, corazón y fútbol son los atributos de Luis Gabriel Solís, este mediocampista santafesino que llegó en silencio y de la misma manera se ganó un lugar indiscutible dentro del equipo de Roberto Trotta.
Mañana estará batallando en la mitad de la cancha frente a otros exponentes de reconocida valía como lo son Daniel Garipe y Nicolás Olmedo. Y son esos desafíos los que realmente le gustan a Solís, por eso cuando se lo consulta no duda en responder.
“Siempre es lindo jugar esta clase de partidos porque son muy importantes para la gente y para nosotros también. La verdad sería muy lindo ganarlo de la forma que sea porque creo que es así, estos partidos se ganan como sea...”.
-Seguramente se va a meter mucho, tanto de un lado como de otro...
-En estos partidos uno tiene que estar concentrados ciento por ciento y dejar todo en la cancha, esto se descarta porque sabemos que es un clásico y es muy importante tanto para la gente como para nosotros, y vamos a dejar todo.
Para nosotros es tan importante como el partido ante San Martín de Tucumán, así que vamos a salir a jugar como lo hicimos contra el puntero del campeonato.
-¿Será un plus extra el hecho de jugar en el Gargantini por el apoyo que seguramente brindará la gente?
-Desde que yo estoy acá, la gente apoyó y alentó siempre de manera incondicional.
Obviamente que cuando nosotros jugamos de visitantes contra ellos (por Godoy Cruz), su gente hizo sentir la presión y ahora tenemos que hacerlo nosotros.
- A pesar de no haber nacido en el club, ¿Solís es hincha de Independiente?
-Sí. Hace un año y medio que estoy en este club y quiero mucho esta camiseta, la gente se hace querer y eso pesa.
-¿Creés que todavía tienen chances para aspirar a una promoción rumbo a Primera?
-Las esperanzas es lo último que se pierde. Es algo que se puede dar y si seguimos en la senda del triunfo es algo que se puede dar.
El pase de Gabriel Solís es propiedad de Colón de Santa Fe, club que se lo cedió a préstamo a Independiente en un par de oportunidades. “Me gustaría quedarme en Independiente. Aparte, mi novia es mendocina”, se fue diciendo este todo terreno que tiene el Azul.