Capital
viernes, 16 de mayo de 2008
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De visita en Mendoza. César Ruiz Larrea disertó en el Teatro Independencia, en el marco de los Encuentros de Arquitectura AE.

Arquitecto español advierte sobre las construcciones en altura

César Ruiz Larrea dice que deben responder al interés colectivo y no al privado. Disertó en Mendoza.

Lorena Villafañe lvillafane@losandes.com.ar

Ni bien César Ruiz Larrea puso los pies en Mendoza pudo sacar algunas conclusiones: "Es una ciudad muy baja de altura, muy agradable de escala, con aceras anchas y una densidad aparentemente baja. Es una especie de ciudad jardín; da la impresión de que se vive de manera agradable, desde la comodidad y el uso de la ciudad". Para este arquitecto español, de visita por primera vez en la provincia, ésta es una ciudad en la que los edificios de gran altura tienen que estar "muy bien explicados".

Su concepción de la arquitectura tiene mucho que ver con la responsabilidad social de esta profesión. "A mí lo que me preocupa es que al final la arquitectura no sea capaz de aprovechar esas condiciones específicas y que al final da igual si el edificio está hecho aquí, en Rosario o en Buenos Aires. Con esto no estoy hablando del folclore; estoy hablando de las condiciones específicas que hacen que esta cultura sea así", apuntó.

El ojo entrenado de Ruiz Larrea le hizo detectar de inmediato las necesidad de la construcción de la ciudad mendocina de acuerdo al clima: "Tiene que haber lugar para las sombras. Las arquitecturas tienen que tener pieles que protejan, proponer patios, sombras y que se produzcan renovaciones y controles de aire".

Este profesional, especializado en Bioclimatismo y Energías Renovables, el miércoles pasado disertó en el Teatro Independencia, en el marco de los Encuentros de Arquitectura AE '08. Su ponencia tuvo que ver con el diseño de las construcciones desde el aprovechamiento de las energías naturales como el calor, la luz, el viento.

"Soy un arquitecto que no creo que pueda escoger una forma que se importa y se coloca de un lugar a otro. Me interesa sacar del estudio del lugar y de las condiciones culturales y climatológicas, lo que esto le puede dar a la arquitectura".

La aparición en estos últimos años de edificios de gran altura en Capital hace pensar en las ventajas y desventajas de estos emprendimientos.

"No se pueden poner a hacer un piso encima de otro porque es más rentable económicamente, porque entonces no es un interés colectivo sino privado. Ahora, si la forma mejora y explica un territorio es otra cosa. La horizontalidad se expresa mejor con la aparición de un elemento vertical que le crea una tensión", sostuvo.

Y agregó: "En Mendoza, un elemento vertical tiene que estar muy bien explicado y tener razones colectivas muy fuertes para que la ciudad lo asuma. La ciudad no sólo como el cuerpo social de la gente sino como el cuerpo arquitecturizado del territorio".

Por otro lado, también comentó acerca de la experiencia en Europa de trabajar con los terrenos del ferrocarril en desuso. "Se han recuperado muchos terrenos del ferrocarril. He participado en algunos proyectos. En España se han enterrado las vías para recuperar las superficies y que la sociedad vuelva a hermanarse. Los terrenos se han aprovechado para generar ciudad a través de espacios públicos ajardinados. En España puede haber cinco de estos proyectos. En todos se ha continuado la ciudad mediante un planeamiento consensuado con la opinión pública", concluyó.

Asimismo aclaró que las excepciones a las normas para construir en su continente "no existen".

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