París. El sismo del lunes en China ya suma más de 20.000 muertos y desaparecidos y despertó una ola de solidaridad en todo el mundo que se concretó en las ofertas de ayuda inmediata de países y organizaciones.
La ONU está dispuesta a "aportar toda la asistencia posible a China si lo pide", dijo la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, Elisabeth Byrs, que precisó que Pekín ya está haciendo todo lo posible para socorrer a los supervivientes.
El terremoto de 7,9 grados Richter cuyo epicentro fue localizado cerca de Chengdu, capital de la provincia de Sichuán (sudoeste), provocó el hundimiento de numerosas escuelas, edificios y fábricas. Miles de personas están bajo los escombros.
Pekín señaló que cualquier "ayuda material o en dinero" es bienvenida, afirmó Wang Zhenyao, director del departamento de ayuda de emergencia del Ministerio chino de Protección Civil, en rueda de prensa en Pekín.
Obstáculos
Sin embargo, en estos momentos, existen todavía obstáculos al transporte en las regiones afectadas y es imposible, incluso para los equipos de socorro, llegar a las zonas devastadas.
EEUU ofreció una ayuda de 500.000 dólares, anunció la Casa Blanca. Taiwán, rival de la China continental de la que se independizó de hecho en 1949, ofreció ayuda de emergencia.
El Comité Olímpico Internacional (COI) donó un millón de dólares (646.900 euros) para ayudar a las regiones afectadas que será tramitado a través del Comité de Organización para los Juegos Olímpicos de Pekín.
También el presidente de Paquistán, Pervez Musharraf, se apresuró en mandar un mensaje de apoyo a su homólogo chino, Hu Jintao . Australia, ofreció enviar equipos de búsqueda y socorro. Desde Bruselas, la Comisión Europea había afirmado "vigilar de cerca" la situación en Sichuan y estar "lista a enviar su ayuda en caso de necesidad".
Alemania ofreció 500.000 euros, Grecia 200.000 y Londres 200.000, mientras la organización no gubernamental británica Oxfam anunciaba haber reservado 1 millón de euros.
Por su parte, el gobierno español manifestó su "profunda tristeza por los miles de muertos y damnificados", al igual que hizo Francia.
La solidaridad con China también se manifestó en América Latina, donde el presidente Lula da Silva se declaró "muy apenado por el desastre".
El ministerio colombiano de Relaciones Exteriores expresó su pena y su solidaridad" tras este "terremoto devastador", al igual que hizo Ecuador.
También Japón se declaró dispuesto a enviar toda la ayuda posible a las víctimas. El presidente ruso, Dmitri Medvedev indicó que "estamos dispuestos a dar nuestra ayuda para remediar las consecuencias de esta situación de emergencia",
Una confusión entre los miembros de la familia filipina hizo que dejaran a su pequeño de 23 meses en la puerta de embarque del aeropuerto de Winnipeg.
Hay 26 mil personas que siguen enterradas entre los escombros desde ayer. Otras 14 mil figuran como desaparecidas. La cifra oficial de muertos es de 15 mil. El centro de refugiados es la mitad de extensión de Paraguay.