La Paz. El gobierno de Bolivia dijo ayer que el líder cívico cruceño Branko Marinkovic y el gobernador de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quieren "derrocar" al presidente Evo Morales al rechazar el referendo revocatorio y proponer la caducidad de todos los mandatos y el llamado a nuevas elecciones generales.
Tanto el empresario opositor cruceño como el prefecto (gobernador) cochabambino sostuvieron que el referendo revocatorio, que fue aprobado por iniciativa de la oposición parlamentaria de Podemos, "no solucionará nada" y propusieron la renuncia del presidente, el vice y de todos los prefectos para llamar a "elecciones generales anticipadas" en Bolivia.
"Esto es un verdadero absurdo. Pretender recortar el mandato a un presidente fuertemente apoyado por el pueblo boliviano es un planteamiento fuera de lugar y denota la intención de algunos grupos de poder que pretenden derrocar a Morales", sostuvo el viceministro de Coordinación, Héctor Arce.
El viceministro reveló que en la reunión de ayer con cinco de los nuevos prefectos bolivianos -dos de ellos opositores-, con la que el gobierno inició el diálogo con sus detractores, el presidente "rechazó toda posibilidad de adelanto de las elecciones generales".
"Morales tuvo un gesto profundamente democrático en diciembre pasado cuando dijo 'no iremos a las armas, iremos a las urnas' y puso su cargo a evaluación del pueblo (al proponer el referendo revocatorio de su mandato y del de los prefectos)", agregó el funcionario.
Marinkovic se sumó a las voces que criticaron al Senado por haber aprobado el revocatorio y señaló que "esta es una decisión que sólo traerá soluciones para los políticos". Según Jaime Barrón, el líder del opositor Comité Cívico Interinstitucional de Chuquisaca, entidad que promovió los enfrentamientos contra la Asamblea Constituyente por no incorporar la demanda de capitalidad plena para Sucre, "el referendo revocatorio es anticonstitucional".
Lo cierto es que la iniciativa del principal partido opositor, Podemos, de aprobar el referendo revocatorio produjo fisuras internas en esa fuerza y con los cívicos y gobiernos de "la media luna" (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando) también enfrentados con el gobierno de Morales.