Washington. Catorce jefes paramilitares fueron extraditados por Colombia a Estados Unidos en una semana, 13 de ellos ayer, para ser juzgados en tribunales de EEUU por cargos de narcotráfico y apoyo al terrorismo, según datos de ambos gobiernos.
Un grupo de 13 jefes paramilitares, entre ellos varios líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que se habían desmovilizado en acuerdo con el gobierno de Álvaro Uribe, llegó ayer a Miami, para enfrentar a la Justicia estadounidense. El ministro del Interior y de Justicia de Colombia, Carlos Holguín, informó que otro jefe paramilitar había sido extraditado la semana pasada.
El gobierno colombiano mantenía suspendida las órdenes de extradición de los jefes de las AUC como parte de los beneficios concedidos por la desmovilización de unos 31.000 combatientes, que concluyó en abril de 2006 después de una negociación de tres años. Pero Uribe argumentó que su gobierno procedió a la extradición porque no cumplieron los acuerdos firmados al desmovilizarse. "Unos seguían reincidiendo en el delito, otros no cooperaban debidamente con la justicia, y todos incumplían con la reparación de las víctimas al ocultar bienes o demorar su entrega", aseguró Uribe.
Entre los extraditados están Salvatore Mancusso, que fue portavoz de los paramilitares; Rodrigo Tovar Pupo (alias 'Jorge 40'), uno de los más sanguinarios líderes de la ultraderecha; y Diego Fernando Murillo (alias 'Don Berna'), un antiguo lugarteniente del abatido capo del narcotráfico Pablo Escobar que en los años 90 se sumó a las AUC. Las AUC son señaladas como responsables de al menos 9.000 asesinatos, en su mayoría de civiles, incluyendo dirigentes de izquierda, sindicalistas y campesinos que vivían en zonas de influencia de las guerrillas izquierdistas, contra las que habían lanzado una guerra a muerte. La oposición colombiana acusó al gobierno de realizar la extradición para torpedear las investigaciones que se realizan sobre los vínculos entre los paramilitares y políticos oficialistas.
"El gobierno está enviando a los mismos jefes paramilitares (de ultraderecha) que firmaron los acuerdos con los 'parapolíticos'", señaló Rafael Pardo, ex aspirante presidencial del opositor partido Liberal. Unos 63 congresistas, casi en su totalidad de la coalición de gobierno, son investigados por vínculos con los grupos paramilitares. De esa cifra, 32 legisladores se encuentran detenidos, entre ellos el senador Mario Uribe, primo del mandatario. Ahora, los paramilitares colombianos deberán responder ante la Justicia de EEUU por cargos que incluyen conspiración para importar, producir y distribuir cocaína; conspiración para producir y distribuir cocaína; posesión, producción o distribución de cocaína; proveer apoyo material a una organización considerada terrorista; y lavado de dinero. Agencia AFP