Básquet - Selección argentina de 1966
miércoles, 14 de mayo de 2008
Formación de la Selección Argentina 1966: arriba, S. Oliva, Masolini, Ballicora, T. Sandor, M. Sandor y Gehrman; abajo, Feresín, H. Oliva, Armendáriz, Mariani, Arce y Alix.

Aquel vuelo feliz de "Los Cóndores"

Dos glorias del básquetbol mendocino como Luis Felipe Armendáriz y el profesor Luis Rodríguez compartieron con Más Deportes la evocación de un momento inolvidable para este deporte, tal como fue la consagración del seleccionado argentino en el Sudamericano de 1966, realizado en Mendoza.

Se conoció como "Los Cóndores" al Seleccionado Argentino de básquetbol que en diciembre de 1966 obtuvo el título de Campeón Sudamericano en el torneo que durante 10 días se desarrolló en Mendoza (la sub-sede fue en San Juan) con la asistencia, además de la Argentina, de Brasil, Perú, Uruguay, Chile, Ecuador, Paraguay y Colombia.

El nombre de "Los Cóndores" surgió en la etapa previa como una fuente de inspiración cuando el plantel argentino practicaba en Mendoza. Era la combinación del imponente vuelo del cóndor en la agreste geografía de la cordillera de los Andes y la fuerza, energía y agresividad que transmitían aquellos jugadores que dejaban todo para volver a ser los mejores de Sudamérica.

Ese cóndor, uniformado con ropas deportivas, en una cancha de básquetbol, con una pelota bajo el brazo, y el majestuoso marco de la montaña y del escenario de los partidos - el teatro griego "Frank Romero Day"- a sus espaldas, se convirtió en el símbolo del triunfo en el representativo nacional.

El diseñador gráfico, Alejandro Iranzo, fue el autor del trabajo, que resultó perfecto. Por esa acabada conjunción del deporte con la naturaleza y el altivo cóndor de los Andes.

Por iniciativa del plantel, cuerpo técnico y dirigentes se confeccionó un banderín de color blanco y ribetes celestes, con la imagen del cóndor y la leyenda "Selección Argentina" con letras de oro bien visibles. Fue un recuerdo para muchos y también se entregaba a cada rival. Además los basquetbolistas llevaban un distintivo circular con la misma imagen que usaron como escudo en la ropa deportiva y de calle.

El objetivo se logró porque para los jugadores resulto una fuerza estimulante de superación y crecimiento. Respondía a un mensaje que los había concientizado por igual: subir, trepar, escalar, volar, vencer. La consigna era recuperar el título de campeón que no se obtenía desde hacía 23 años, ya que se había logrado por última vez en 1943, en Lima, Perú. ( Por extraña coincidencia, la Argentina también había sido campeón en Mendoza en 1941, cuando se disputó en el desaparecido estadio del club Redes Argentinas. Entre los integrantes de aquella notable selección se encontraba el mendocino Luis Felipe Armendáriz, figura de primer nivel del club Andes Talleres en aquellos tiempos, integrante del recordado Seleccionado Mendocino que en 1959 había sido Campeón Argentino de básquetbol en la provincia del Neuquén.

El plantel lo integraban, además, Ricardo Alix, Benjamín Arce, Miguel Ballicora, Alfredo Feresín (capitán), Ernesto Finito Gehrman, Carlos Mariani, Dante Masolini, Hugo Oliva, Samuel Oliva, Miguel Sandor y Tomás Sandor.

Como director técnico, aquel gran jugador que había sido Alberto López, y como preparador físico, otro mendocino de lujo: el profesor Luis Rodríguez, que en el inicio del proceso en Buenos Aires compartió esa tarea con el profesor Enrique Kistenmacher, pero que en Mendoza quedó como único responsable, justo cuando llegaron las jornadas más trascendentes.

El certamen se desarrolló por puntos, todos contra todos, con estos resultados para la Argentina: vs. Ecuador: 65-31; vs. Chile: 88-54; vs. Colombia: 77-48; vs. Perú: 57-59 (única derrota); vs. Paraguay: 87-59: vs. Uruguay: 72-50: y vs. Brasil: 54-52.

Se recuerda que el 12 de diciembre, día del decisivo enfrentamiento con Brasil, que era el campeón de los últimos cuatro torneos jugados: 1958 (en Santiago, Chile); 1960 (en Córdoba, Argentina); 1961 (en Río de Janeiro, Brasil) y 1963 (en Lima, Perú), en la concentración del Gran Ariosto Hotel (de la calle Infanta Mercedes de San Martín 48 de ciudad), Ricardo Alix, que pertenecía al Racing Club, recibió un telegrama en nombre del "Equipo de José" de fútbol, firmado por su capitán Oscar Martín, transmitiendo un sincero deseo de éxitos.

Esa noche, "en el mejor escenario del mundo" (el "Frank Romero Day"), como opinaron los periodistas extranjeros, deslumbrados por la belleza del lugar, la Argentina produjo la inolvidable hazaña de superar al invencible Brasil. Fue a cielo abierto, bajo las estrellas, con las luces que después se convirtieron en antorchas en las laderas de los cerros, sobre una cancha de piso de madera prensada, y ante una concurrencia de 18.000 personas, tras aquel reñido 54 a 52, que "Los Cóndores" habían volado tan alto y tan felices, altivos e imponentes, que habían conquistado el soñado título de campeones.

Comentarios de Lectores (1)
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#1 Escrito por EduardoLuis el 14/05/2008 a las 17:20 hs.
Espero podamos darnos cuenta desde todos los ámbitos, de la calidad profesional y humana que tiene el Sr Prof Luis Rodríguez, quien es un estudioso profesional y de los más destacados profesores de Educación Fisica que ha dado nuestra provincia y por que no a dimensión nacional.
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