un pasado de tango y folclore en las calles de tierra de la zona de la "Media Luna" (Pedro Molina), de la mano de Hilario Cuadros, Armando Tejada Gómez, Oscar Mathus o Vicente Mirón. Un presente en el que numerosos artistas y artesanos han elegido El Bermejo para afincarse y crear su aldea. Hoy Guaymallén celebra el 150° aniversario de su creación con la apuesta a recuperar sus raíces culturales.
"Por sobre todas las cosas se sentía hijo de Guaymallén y su obra está atravesada por lo que vivió en la Media Luna", expresa Paula sobre su padre, Armando Tejada Gómez, uno de los creadores del Nuevo Cancionero Cuyano. En esa zona vivió cuando era niño y su arte se nutrió de lo que aprendió con su familia -no pudo asistir a la escuela porque tuvo que salir a trabajar de pequeño cuando murió su padre- y su pueblo. En aquellos tiempos, allí había muchos boliches (estilo pulperías) en donde se difundía el arte popular, y en los jardines de la Casa Molina Pico los jóvenes se reunían a leer poesía y a compartir su música.
Su vínculo con el departamento fue tan fuerte, que Paula Tejada expresa que cuando falleció (entonces estaba viviendo en Buenos Aires) decidieron traerlo de regreso a Guaymallén "para devolverlo a la tierra que nos lo dio en préstamo".
Otro hijo pródigo del suelo guaymallino, en este caso por adopción, fue el ebanista, escultor y poeta Vicente Mirón. Su hija Dolores cuenta una anécdota que sirve para comprender cómo amaba el departamento al que llegó desde Granada (España) con tan sólo 7 meses y del que jamás se movió. Recién casada, ella decidió mudarse a Capital y él nunca lo aceptó. "No entiendo cómo se puede cambiar las calles polvorientas de Guaymallén por el asfalto", le dijo sobre las arterias de tierra de la Media Luna.
"Conocía de memoria el departamento porque era un eterno caminante, que no quería que lo lleváramos a ningún lado", señala Dolores Mirón. Y agrega que su padre, quien tuvo una relación muy entrañable con Armando Tejada Gómez, valoraba las tradiciones (curiosamente, falleció el 10 de noviembre de 1991, Día de la Tradición). Y algo de esto corre en la sangre de su hija, quien decidió conservar una palmera que había en el patio de la casa de Hilario Cuadros -el inmueble desapareció- cuando construyeron la estación de servicio en la esquina de Cañadita Alegre e Hilario Cuadros.
Y si la raigambre de estos artistas con su suelo fue fuerte, no lo es menos la de los que eligieron El Bermejo para radicarse. El ideólogo de la aldea para artistas y artesanos fue Luis Quesada, quien en los '70 pensó que los trabajadores del arte debían compartir un espacio para vivir y tener sus talleres. Hoy son entre 35 y 40 los que se sumaron a la propuesta. El escultor Roberto Rosas, pionero en radicarse en la zona, explica que ama la atmósfera del lugar, el clima y el canto de los pájaros.
El intendente (y músico) Alejandro Abraham indicó que están trabajando para recuperar ese patrimonio y convertir a Guaymallén en una capital del arte y la cultura. / Sandra Conte
¿Aun no esta registrado?
Suscríbase y comente las noticias, reciba novedades y entérese al instante de las novedades de los sectores que a Ud. le interesen