El desborde de un río inundó unas 40 casas del poblado de Chaitén, totalmente deshabitado tras la erupción de un volcán a sus pies, que mantiene su actividad eruptiva con emisiones de cenizas hacia el lado argentino, informó la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi).
"Se mantiene la actividad del volcán en forma permanente con emanaciones de cenizas hacia el noreste", señaló el último reporte de la Onemi.
"El desborde del río Chaitén o Blanco, que cruza la ciudad, anegó 40 viviendas", agregó la oficina de emergencia.
La Onemi dijo que se investigaban las causas del aumento del caudal, pero el vulcanólogo Hugo Moreno señaló que se había producido por la acumulación de cenizas y otros fragmentos volcánicos.
El poblado, ubicado a 10 km del volcán Chaitén, fue totalmente evacuado, con el traslado de sus cerca de 4.000 habitantes. El pasado viernes, la autoridades cerraron todos los accesos y las únicas informaciones que se pueden obtener son las oficiales.
La Onemi dijo que el caudal del río se encontraba ya en sus parámetros normales y que se esperaba que los siguientes días el desplazamiento de cenizas seguiría afectando a la localidad de Futaleufú y la provincia argentina de Chubut
Según Greenpeace, los que más riesgos corren son los más pequeños. También es dramática la situación en los glaciares de los Andes venezolanos y de la Cordillera Blanca de Perú, donde el derretimiento aumenta su velocidad. Alarma sobre sitios arqueológicos.
En los colegios de la zona completaron un proceso especial de limpieza. Mientras tanto, muchos docentes insisten con que no debería haber actividad educativa hasta que se reduzca el nivel de cenizas en el suelo y en el aire.