Opinión
lunes, 12 de mayo de 2008

Regalo, se vende

Por Marcelo Sivera - msivera@losandes.com.ar

“La inflación golpea más sobre los municipios que sobre la Provincia y la Nación porque suben los gastos de material y de salarios, sin que eleve en forma paralela a las tasas como sucede con muchos impuestos”, repiten varios intendentes.

La mayoría de ellos tramita subsidios ante la Nación y -aunque los fondos lleguen gratis- buscarán hacer obras reembolsables que rigurosamente cobrarán a los vecinos frentistas.
Es decir que cobrarán para recuperar lo que les han regalado.

“Es para que la obra se mantenga en el tiempo y no se agote en una sola vez”, argumentan varios jefes comunales. Recuerdan que a la prestación histórica de los servicios tradicionales (alumbrado, barrido y limpieza), las comunas han agregado actualmente una infinidad de tareas que originan nuevos costos: el arreglo de escuelas, el alquiler de locales para comisarías, centros de salud o registros civiles, o el aporte de personal para su funcionamiento; el bacheo de las rutas de Vialidad o la limpieza de hijuelas de Irrigación.

Algunas comunas prestan el servicio de agua potable (Maipú, Luján y Tupungato); otras tienen policía vial (Capital, Godoy Cruz y Luján); planta de tratamiento de residuos (Maipú y Las Heras), centros de salud (Las Heras, Maipú, Capital), indicadores turísticos (Guaymallén, Capital, San Rafael), festivales (Tunuyán, Rivadavia, Malargüe, Santa Rosa, Lavalle, General Alvear), frigorífico (Malargüe).

Por tanto, para encarar sus obras de volumen, los municipios mendocinos -con una recaudación propia que únicamente aporta del 1 al 30% de sus presupuestos- acuden a los ya habituales fondos que suelen venir desde la Nación (o la Provincia).

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