Ciudad del Vaticano. El Papa Benedicto XVI llamó ayer al pueblo libanés a encontrar una solución negociada razonable para poner fin al conflicto que vive ese país, que en días recientes ha escalado de un estancamiento político a la peor violencia sectaria vista desde la guerra civil de 1975-1990.
El Sumo Pontífice, al comenzar la ceremonia, sufrió un tropiezo y cayó de rodillas, pero se volvió a poner de pie de inmediato, ayudado por personal de ceremonial, sin sufrir mayores consecuencias.
Benedicto dijo a peregrinos en la Plaza de San Pedro que él está observando con "profunda preocupación" los acontecimientos en Líbano, donde "con las iniciativas políticas en un estancamiento, primero vino la violencia verbal y luego los choques armados, con muchos muertos y heridos". Agencias AP y AFP