Picher, Oklahoma, EEUU. Equipos de rescate y perros rastreadores buscaban sobrevivientes y cadáveres ayer entre pilas de escombros dejados por las tormentas y tornados que azotaron tres Estados del centro y el sur de Estados Unidos, dejando por lo menos 22 muertos.
Un tornado devastó el sábado el empobrecido poblado minero de Picher, en Oklahoma. Muchos de sus residentes ya habían abandonado el lugar bajo un programa federal voluntario de compensaciones en uno de los lugares más contaminados por plomo en el país.
Pero los residentes que habían optado por quedarse o que aún no se han reubicado enfrentaron nuevos dolores de cabeza cuando el tornado destrozó unas 20 cuadras en Picher, matando por lo menos a siete personas.
El mismo sistema de tormentas azotó posteriormente Misuri, donde los tornados quitaron la vida a 14 personas, dijeron las autoridades.
De las 12 víctimas fatales en la zona, 10 fallecieron por un tornado cerca de Séneca, a unos 32 kilómetros (20 millas) al sureste de Picher, cerca del límite con Oklahoma.
Ayer, otras tormentas asolaron partes de Georgia, matando al menos a una persona en Dublin, a unos 193 kilómetros al sureste de Atlanta.
En Picher, residentes dijeron que el tornado creó una escena surrealista a su paso por ese pueblo, donde hirió a 150 personas, volcó autos, dañó decenas de viviendas y lanzó colchones y pedazos de metal a las copas de los árboles.
"Le juro que vi autos flotando", dijo Herman Hernández, de 68 años. Agencia AP