Andaba Scarlett Johansson rodando en España el pasado verano con Woody Allen, cuando recibió la llamada inesperada de David Sitek, productor y guitarrista hasta ahora conocido por su trabajo en el grupo estadounidense de rock experimental TV On The Radio. “Hey”, escuchó al otro lado de la línea, “no vas a creer quién está en el estudio ahora mismo”. Cuenta la protagonista de “Vicky Cristina Barcelona” que, al saber el nombre, quiso morirse.
No sólo se trataba de David Bowie (alguien de quien “de alguna forma, siempre he estado enamorada”, bromea), sino que además lo que hacía allí era grabar algunos coros para la primera incursión seria de la neoyorquina en el terreno de la música: el disco “Anywhere I lay my head”, en el que interpreta diez canciones de Tom Waits y un tema original, escrito por Sitek y ella misma, “Song for Jo”.
En la presentación europea del álbum, que tuvo lugar en Londres hace un par de meses, Scarlett afirmó: “Siempre he adorado cantar, incluso cuando era joven. Realmente, empecé a actuar porque quería aparecer en musicales. Así que me sentía segura de que podía hacerlo. Y por eso tuve esta idea loca de grabar un álbum”.
No es la primera vez que la neoyorquina prueba suerte con su voz. Lo hizo en la conocida escena del karaoke de “Perdidos en Tokio” de Sofia Coppola, en 2003 y, hace un par de años, nada menos que con “Summertime” que se contaba entre lo mejor del disco “Unexpected dreams: songs for the stars”, en el que un puñado de actores y famosos ponían voz. Elmundo.es.