Hace un mes y medio, las apuestas a favor de que los EE.UU iban a entrar en una recesión estaban en un 80% en el sitio intrade.com. Hoy ese valor es del 27%, lo cual muestra que los pronósticos no están pasando por su mejor momento. El filósofo Nassim Nicholas Taleb llama a este fenómeno el "problema del traje vacío", que tiene a los supuestos "expertos" en la picota.
Hay mucha literatura reciente respecto de la dificultad -o aún peor, imposibilidad, una hipótesis que gana terreno en la discusión epistemológica- de hacer proyecciones económicas acertadas. Pero el psicólogo Philip Tetlock descubrió un elemento más perturbador aún.
Según un estudio de Tetlock, los pronosticadores económicos no sólo tienen un pésimo track récord, sino que además su performance es peor cuanto más famoso es el gurú. Esto se debe a que las "estrellas" económicas por lo general están muy enamorados de sus argumentos, que repiten con mayor asiduidad en los medios ante una audiencia que espera escuchar eso. Una postura demasiado estática e inflexible para un entorno de tan elevada incertidumbre.