Tenía auto para meterse en la batalla protagonizada por aquellos pilotos que persiguieron a Matías Rossi, Juan Manuel Silva, Christian Ledesma y Omar Martínez en la final. Tenía auto para sumar puntos gordos. Ya lo había demostrado durante la primera batería, en la que aprovechó el trompo de Marcos Di Palma y el retraso de Eduardo Ramos para trepar del séptimo al quinto puesto en el clasificador. Pero un error cometido en los primeros metros de la carrera definitiva privó a Matías Jalaf de enfrentarse con los que se llevaron los aplausos.
Al llegar a la penúltima curva del trazado santiagueño, el Ford Falcon del mendocino tocó a la Chevy de José María López en su lateral derecho. En el momento del incidente marchaba en el 13° lugar con Ariel Pacho como perseguidor. Inmediatamente, Matías debió ingresar a boxes para cumplir con el "pase y siga" impuesto por los comisarios deportivos. "Fue un toque netamente de carrera y eso complicó lo que podría haber sido una buena carrera con los diez de adelante. Luego de la sanción demostré que tenía un gran auto", manifestó Jalaf.
Y así fue. Porque quedó 30° al volver a tomar contacto con el circuito y vuelta tras vuelta comenzó a escalar posiciones. Fue uno de los que más subió a lo largo de los 25 giros. "El Falcon fue sólido durante todo el fin de semana. Me deja más que conforme pensando en lo que se viene", afirmó el piloto de la escuadra liderada por Alifraco.
La bandera a cuadros lo recibió en el 17° puesto, pero una vez terminada la competencia subió una posición a causa del recargo que tuvo quien arribó noveno (Mariano Werner). Jalaf puso garra para olvidarse a medias del mal trago en el giro inicial. Quizás en Paraná, donde logró su única pole en la categoría, pueda desquitarse definitivamente./ Diego Espósito