Qué sabroso fue para Banco el triunfo sobre su archirrival Teqüe. Es que los Bancarios disfrutaron con un montón de condimentos imponerse ayer sobre su antiguo vecino por 25 a 24 (4-1).
La victoria en el otrora clásico de Buena Nueva no sólo la saboreó por los matices históricos, también porque la alcanzó en la última jugada, y con una conversión agónica para imponerse por la diferencia mínima. No sólo repitió el triunfo por un tanto sobre los Azules (el último antecedente fue por 18 a 17), sino que se desquitó de su similar aunque adverso resultado frente a Marista en la fecha pasada (19 a 18).
El duelo de hinchadas y el estado del tiempo le dieron un color y calor especiales a la fiesta albiceleste, que terminó con la celebración de su parcialidad invadiendo el campo de juego.
Pero antes hubo 80 minutos de juego, vibrantes, emocionantes y muy disputados. Y el que tomó la delantera en el marcador fue la visita, con un penal de González. Pero desde la misma salida, Gil Pósleman no desperdició su oportunidad y escapó entre la marca rival. Aunque sin respiro, otra vez el apertura Azul puso a su equipo arriba (6-5).
Banco se animó a jugar de manos y avanzó con pelotas propias o de contragolpe, liderado por Suárez y Biffi. Mientras que Teqüe hizo prevalecer el poder de sus forwards y ganó terreno. Pidió scrum pero no pudo sumar; y probó por afuera hasta que Domínguez encontró una fisura en la marca local. Sin embargo Cano afiló la puntería y dejó el parcial igualado en 11.
En el inicio del complemento, cuando hubo penales, Teqüe pidió palos en los suyos y su rival fue al line, aunque ninguno se alejó. Pero cuando los Bancarios no pudieron salir del asedio, Gabriel Cannata no perdonó y González aumentó con el pie.
Parecía que el clásico se iba para General Ortega, pero el anfitrión no bajó los brazos y apostó al line, al despliegue de Babini y los backs. Y cuando menos lo pensaba encontró al héroe de la tarde, el "Tonga" Martín, que fue el único que logró vencer la férrea defensa Azul. Lo hizo a los 29' y en la última jugada repitió, y Cano no falló el gol que dio vuelta el tanteador.