River volvió a vivir. Después de una semana muy dura que incluyó derrota ante Boca en La Bombonera y eliminación de la Copa Libertadores frente a San Lorenzo en el Monumental, el Millo recuperó la sonrisa al vencer al endeble Gimnasia La Plata por 4-2, jugando un gran segundo tiempo tras ir perdiendo por 2-1 en la parte inicial.
En es parte complementaria River mostró el amor propio que debe tener un equipo con pretensiones de alcanzar un título y pudo revertir un resultado que parecía difícil de dar vuelta por el dominio que había ejercido su rival en la etapa inicial.
El primer tiempo fue la imagen del River quebrado por los dolores de la frustración en la Copa cuatro días atrás, pero en el segundo se recuperó y consiguió el aire de esperanzarse con el título local.
Abelairas, la gran figura del partido, marcó en dos oportunidades para el millonario, que también sumó a través de Buonanotte y Ortega. Para Gimnasia, que "no entró a jugar el segundo tiempo", anotaron Piatti y Neira.
Un coro de silbidos e insultos despidió a River en el cierre de la primera mitad. Después de 45 minutos en los que los jugadores expresaron muy poco, la gente, que había recibido al equipo con reacciones disímiles, se unió en un grito contra los futbolistas, el técnico y el presidente.
Ese segmento inicial fue de ida y vuelta, con Gimnasia asumiendo la iniciativa y mostrando mejor fútbol, atacando casi siempre por la derecha donde complicó a la defensa con las subidas de Piatti y Ormeño.
A los 22 Piatti envió un preciso centro para Villar, quien ingresó por detrás de toda la defensa y sacó un cabezazo cruzado que dio en la base del poste izquierdo del arco defendido por Carrizo.
Cuatro minutos más tarde, Domínguez tiró un centro desde la izquierda, Neira no alcanzó a dominar el balón y la pelota siguió hacia Piatti, quien enganchó ante la salida de Carrizo, lo dejó tirado en el piso y definió con clase.
Gimnasia no se retrasó y fue más que un desorientado rival que se mostró estático en la mitad del campo, donde cometió gran cantidad de imprecisiones. A los 31 cerca estuvo de aumentar cuando Neira cabeceó un córner desde la derecha y la pelota dio en el travesaño. El rebote lo tomó Domínguez quien de cabeza también impactó la pelota en el horizontal.
Parecía que Gimnasia se iba a hacer un festín, pero a los 36 Abelairas sacó un zurdazo al ángulo desde 25 metros y puso el 1-1 que era injusto por lo hecho por uno y otro.
Pero la justicia llegó a los 40 cuando Villar, aprovechando un descuido de cuatro defensores de River (Gerlo y Villagra durmieron la siesta dentro del área), dejó a Neira cara a cara con Carrizo y el delantero platense no perdonó, sellando el 2-1 parcial, resultado exiguo por lo hecho por uno y otro.
Sin embargo, todo cambió en el inicio de la parte complementaria. Con los ingresos de Ortega y Ahumada River se mostró más sólido de mitad de cancha hacia adelante. Se soltó Abelairas y enseguida el elenco de Núñez alcanzó el empate.
Abelairas recibió por izquierda y sacó un centro preciso que Buonanotte mandó al fondo del arco.
Y tres minutos más tarde Alexis Sánchez desbordó por derecha y sacó un centro largo que Abelairas impactó de volea para clavar el 3-2. River volvía a vivir. Gimnasia en poco se pareció en nada al de la primera mitad. Y para colmo sobre los 13 fue expulsado Ormeño.
El Millo lo liquidó sobre los 29 cuando Ortega cacheteó un centro enviado desde la izquierda por Buonanotte.
River siguió siendo dueño de la situación hasta el final. En esos 45 minutos finales mostró el temple que no había tenido el jueves pasado y sigue metido en la lucha por el Clausura, el único objetivo que le queda.